Catedra 1 Diciembre 2024

Catedra Jesucristo y Maria Diciembre 2024

Cátedra de Comunicación Espiritual Divina de Nuestro Señor Jesucristo

Canalizado por: Hermana Concepción

Gloria a Dios en las Alturas y Paz en La Tierra a los Hombres de buena voluntad. Gloria a Dios en Las Alturas y Paz en la Tierra a los Hombres de buena voluntad. Gloria a Dios en Las Alturas y desciende Mi Espíritu Limpio y Puro, de La Escala de Perfección hacia La de Jacob, y de ahí a vuestro propio entendimiento humano.

Bienvenidos sean los que vienen por primera, por segunda y por tercera vez, y los que aposentaos sois ya en este Bendito Redil Sacrosanto. Benditos y Bienaventurados sean los que presentes puedan estar en esta bendita Choza de Oración, que Yo los he de recibir de grande manera entre Mi Regazo Bendito. Tomad de vuestro banquillo -Humanidad entera, Congregación amada- y escuchad con atención Mi Consoladora Parábola, que Yo os doy de la bienvenida a todos y cada uno de vosotros por igual, sin distinción alguna de Raza, de Credo, de Color.

Benditos y alabados sean mis hijos muy amados, que presentes pueden hacerse bajo este techo, entre estas cuatro paredes, qué forjadas sois para el Aposento Bendito y para recibiros a cada uno de vosotros, porque todos sois mis hijos, sin distinción alguna de Raza, de Credo, de Color… Vengo recibiendo a buenos y a malos, porque así mismo todos sois mis hijos y todos han de llevar de Mi Gota de Luz, de La Gota de Vida, y de La Gota de Pan para que saliendo seas adelante.

Oh Humanidad entera, oh Congregación amada, que has venido a esta Aula del Saber para aprender lo bueno y no lo malo, porque si bien conoces la maldad, sabes que por encima de la maldad está la Bondad mis hijos benditos. Porque aún cuando Yo Sois tu Cristo, tu Dios, tu Jesús amado vosotros, por instantes hiciste de recibir a los falsos profetas que vienen a inculcarte la maldad, que vienen a pedirte que seas derramando la sangre inocente, que seas arrebatando no solamente lo que con cuán esfuerzo van logrando, sino también arrebatando la vida de tu Hermana Humanidad. Mas Yo que Sois el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, vengo a entregarte Paz, vengo a entregarte Amor, vengo a entregar Gratitud y vengo a entregar Armonía, Paz y Tranquilidad.

Ante Mis Ojos no es bien vista la maldad, la violencia, la agresividad, la vanidad, el egoísmo, porque no es algo que he venido a postrar ante ti, porque sumisos y obedientes has de ser ante El Mandato Divino para que seas logrando transitar en el arduo sendero que te he trazado, mis hijos benditos y bienamados.

Contempla el sendero lleno de pedruscos y lleno de espinos, aún porque cuando Yo lo he limpiado, nuevamente lo hace ensuciar con vuestras acciones, con vuestro mal palabrerío, con vuestros pensamientos vagos, cuando no es ésa Mi Voluntad, mis hijos benditos y bienamados. Estás bajo este Techo cubierto por estas cuatro paredes, porque ésta es El Aula del Saber en la que has de venir a aprehender alba por alba, mis pequeños benditos, a recibir lo que Yo te otorgo, a recibir lo que Mi Mundo Espiritual viene trayendo para vosotros; más no a venir entregando al palabrerío, a escuchar falsedad, a escuchar egoísmos, a escuchar cómo juzgas y criticas, a escuchar “dimes y diretes” mis pequeños benditos, sino has de venir a aprender cómo enseñar al mundo entero de Mi Parábola Bendita.

Pero así mismo, os digo a vosotros, que mucha falta de Preparación os hace a los unos y a los otros, y a un Aula del Saber se acude en constancia y en puntualidad, no cada vez que vosotros querráis, o que vosotros necesitáis de Mí, porque cuando me necesitas me gritas de voz en cuello: “ayúdame, protégeme, cuídame, dame…” mis pequeños benditos y bienamados.

Y si crees que no eres escuchado, vas y tocas a otras portezuelas sin importar dónde seas cayendo, sin importar que la penumbra se encuentra en ese lugar, sin importar que la falsedad esté ahí, tocas esa portezuela y entras sin dudarlo… y heme aquí, Yo esperándote cuando te necesito, y tú eres en libre albedrío. Dice la Parábola Bendita en El Primer Mandamiento: Amarás a Dios antes de todo lo creado. Todo lo creado se va a desvanecer, se va a acabar, va a merecer, te va a abandonar o lo vas a dejar… Y tú, qué diste todo por ello, por aquel varón, por aquel vástago, por aquel progenitor y lo que es peor aún… por el materialismo, por cosas banales y te olvidas de tu Jesús amado, pero cuando lo necesitas acudes con el mesar de cabellos, con el rechinar de dientes, con la desesperación, con la angustia de ser escuchado.

Y sí, mis hijos benditos, mis labriegos amados, sois escuchándoles pero no es la manera de pedir: en el dar está en el pedir y el pedir está en el dar mis hijos benditos y bienamados. Si bien tú necesitas de Mí, Yo también necesito de ti, porque necesito que seas en sumisión y en obediencia; porque necesito que seas firme como aquel soldado fuerte, como aquel roble y fiel como aquel perro. Mas no en cualquier instante, en cualquier momento, darme la espalda y acudir al llamado solamente cuando tú me necesitas.

Mis Aulas del Saber están abiertas para todo aquel que quiera entrar; mas así mismo, mis pequeños benditos y bienamados, si no abres tu corazón, si no acudes al Llamado, no se te otorgará lo que tanto anhelas, lo que tanto pides, porque no estás abriendo tu corazón para solicitarlo, porque estás abierto a la angustia y la desesperación; y en el momento, en el instante mismo que lo necesitas, ¿quieres que se te sea entregado a Manos Llenas?

No sois un Padre de maldad, no sois un Padre de egoísmo, ni un Padre de desamor; si lo fuese, créeme que cerraría las portezuelas de Mi Choza cuando me necesitas. Cuando necesitares de Mí, cerraría de mis portezuelas para que no entrases; pero vengo a entregarte Amor, vengo a entregarte Gratitud y vengo a entregarte Sabiduría.

¿Pero dónde están aquellos que les pedí que preparasen su envoltura? Porque grande vendría para ellos, grandes cosas y prefieren el materialismo, prefieren todo lo creado antes que dedicarme 5 minutos de vuestro tiempo, no pido más mis pequeños benditos y bienamados. 

Mas a sí mismo pequeños amados, labriegos benditos, ve y contempla que sois dos albas en las cuales te pido de vuestra presencia, y no para Mi bien, sino para el tuyo mismo y no eres constante por pereza, porque dejas de lado Mi Doctrina para enfocarte en tu materialismo. “No hay Pueblo bendito que atender” dices tú, mis pequeños benditos, cuando El Mundo entero necesita de ti.

Mas a sí mismo, te he de decir que elegimos un Alba para vuestra preparación y una Alba para entregar sanidad al Pueblo bendito de Israel, y tú dices de tus propios labios “no acudo porque no hay pueblo”, y sales a la callejuela y te molestas porque hay infinidad de humanos en El Mundo, porque eres chocando con todos y cada uno de ellos… y te preguntas “de dónde hay tanta gente”, y tú dices que no acudes “porque no hay pueblo”; no hay pueblo presente en estas cuatro paredes, pero puedes reunirte con todos tus hermanos en Mi Casa de Oración, y como su nombre lo dice, Casa de Oración, orar por toda esa multitud, ora por todo aquel que aún no me conoce, ora por quién me conoce y me da la espalda, ora por la oscuridad que os avecina, orar por el derramamiento de sangre inocente, orar por aquel que no tiene un mendrugo de pan, orar por el que no tiene un techo, un cobijo, orar por aquel que no tiene el Agua de Vida, orar por aquellos que están en los hospitales, en los presidios sin aquella culpa, por aquellos que trabulan en la callejuela, orar por aquella ancianidad, por aquella niñez que va en corrupción… ¿Viste que si hay labor?, y vosotros no acudís a esta Labor porque dices que “no hay nada que hacer”.

Claro ejemplo te he entregado ahorita, mis pequeños benditos, no es venir y tomar el banquillo y dialogar y vámonos; es venir, tomarse de la diestra, y al unísono orar por todo aquello, por las enfermedades que han de venir, aquellas plagas, aquellas penumbras, aquellos falsos profetas. Hay tanto por qué orar, por qué pedir ¿y vosotros dices que “no hay labor que hacer”?

Quédate con aquello que es para vosotros, y desecha lo que no te pertenece, mis hijos benditos y bienamados. Cada uno de vosotros tiene una labor, cada uno de vosotros tiene una misión. Aparta esa pereza que llevas a cuestas, aparta cada uno de los Pecados Capitales y aférrate a La Doctrina de tu Jesús Bendito. Pon los pies sobre la Tierra y guía los tuyos para que puedas guiar a la Humanidad entera.

La Humanidad entera está en negatividad por todo lo que contempla, por todo lo que escucha y por todo lo que ve. Pero tú que conoces de Mi: quita ésa venda de obscuridad, pero primeramente quita la de tus pupilas. Sella de tus labios cuando no tengas nada que decir y ábrelos para entregar Sano y Buen Consejo; mas no quieras engalanarte y decir “yo soy, yo puedo” porque tampoco eres nada, mis pequeños benditos, sino es Mi Voluntad.

No temas jamás a mi Luz, mas tampoco temas a la oscuridad. No existiría la oscuridad, si no existiese La Luz, y no existiese La Luz, si no hubiese oscuridad, si no habría maldad. Sin Bondad no existiría lo bueno y lo malo, mis pequeños benditos, todo es una compensación para ver de qué lado estáis y a qué lado te inclinas, mis pequeños benditos. Te doy el libre albedrío para que tú decidas: estás o no estás, eres o no eres, haces o no haces, laboras o te estancas. Todo está en vosotros mismos. Las bases las tienes, la Sabiduría y la Inteligencia la tienes, ¿qué esperas para actuar?, ¿qué esperas para labrar vuestra propia tierra?, ¿qué esperas para contemplar vuestra semilla?, y si es buena van a volverla a sembrar para que vuelva a dar fruto. No esperes y aguardes de que todo llegue, mis pequeños benditos y bienamados.

Estamos en el último lustro, en el último mes: mes de diciembre alba primicia del Año del Hombre 2024, contempla que un tiempo más se va y un tiempo más se viene para vosotros en el Haz Terrenal, mis pequeños benditos. ¿Qué esperas para el nuevo lustro? ¿qué esperas para la nueva alba? ¿qué esperas para la próxima hora? No esperes y aguardes, levanta tu calza, sacude la “pereza” y actúa mis hijos benditos y bienamados.

Ve cómo El Mundo se corrompe y está en vuestras manos -corazones benditos-, aliarse en uno solo y luchar por un cambio; más no reunirse y hablar mal de uno y del otro, sino decirle de frente sus defectos y sus virtudes, y en qué puede mejorar. Ésa es la labor -mis pequeños benditos-, porque vosotros solamente acuden a Mi Casa de Oración “por cumplir”, por un compromiso, porque me den, si algún día necesito “a ver qué agarro” o por distraerme un segundo. No lo hacen por lo que debe de ser. Analicen, analicen mis pequeños benditos.

Pues a sí mismo, se acerca el alba en la cual, todos recordando sois a Mi Madre; y por qué nada más en ésa alba la recuerdan, si Ella está en todo momento abogando por vosotros. En cada esquina de cada callejuela contemplo aquel altar; no quiero altares en todo lugar y en todo momento y en todo instante: el propio altar está en vosotros mismos y mantengan ese altar limpio y activo. ¿Para qué mostrar imágenes, estatuillas vanas, en cada esquina, si la maldad está en vosotros mismos?, la bondad no la va a traer aquella estatuilla, aquel estandarte, aquel nicho; la bondad y la maldad está en vosotros mismos. Vosotros sabéis si apartan la maldad y se quedan con la bondad, o si se van inclinando más hacia la maldad. 

Recordar a Mi Madre en todo momento y en todo instante, no esperad un alba exclusiva para ello. Alábenla y agradezcanle porque Ella aboga por vosotros. Ella pide por vosotros, gime y llora por vosotros en todo momento y en todo instante: no solamente un alba del año reciban a mi Madre con los brazos abiertos, que Ella ha de encontrarse presente para entregar la Bondad a vuestros corazones.

Oh Madre Amorosa, Madre amada: presente puedes hacerte ante la Casa de Oración; entregar a estos tus pequeños Paz y Tranquilidad, y el Perdón que tanto os hace falta.

Santa María de Israel: Con sumisión y obediencia


Cátedra de Comunicación Espiritual Divina de Nuestra Madre Amorosa, Santa María Virgen de Israel

Canalizado por: Hermana Juana

El Ángel del Señor anunció María, por Obra y Gracia del Espíritu Santo. El Ángel del Señor anunció María, por Obra y Gracia del Espíritu Santo. El Ángel del Señor anunció María, por Obra y Gracia del Espíritu Santo.

Heme aquí en esta alba y llena de Gracia, en Espíritu y en Verdad me encuentro presente: María, María, la Virgen María. En todo momento, en todo instante me encuentro presente con mis hijos muy amados. ¿A dónde se puede encontrar La Madre, sin que se encuentre El Hijo? ¿A dónde se puede encontrar El Hijo, sin que se encuentre La Madre?

Como Madre que soy, vengo a perdonarlos a todos mis hijos, y vengo a entregar La Luz, La Fuerza y La Fortaleza para que puedan salir adelante todos mis hijos. Y vengo también a entregarles Sabiduría y Entendimiento para que platiquen con sus pequeños. No les griten, no les hablen con aquellas palabras, que no es Mi Voluntad; porque tú, que madre eres, que ya tienes tus años, y no sabes entender, no reaccionas… ¿cuánto más a los pequeños, pequeñitos, quieres que obedezcan y que entiendan si tú eres el ejemplo? ¿Que no sabes educar a tus hijos, no sabes entender? ¿Y cómo van a entender los pequeños cuando van al aula de saber? Debes de guiarlos por el Buen Camino, platicar con ellos, que le echen ganas a sus estudios, que van al aula de saber, que van a aprender… no van a jugar, no van a buscar problemas, no van a juzgar “quién sabe más” y “quién no”. Eso es lo que Yo les vengo decir a todas las madres como Madre que Yo Soy también.

Compórtense y tomen de La Luz, tomen de Mi Luz y Mi Fuerza y Mi Fortaleza, para que se sientan bien, y tomen aquellos pétalos que Yo les dejo para que se hagan baños, tanto como ustedes y los pequeñitos. Yo les entrego las Llavecitas del Trabajo, para que no les falte el sustento y el pan de cada día, el pan y la leche, la miel, la techumbre y el pan sin levadura. Y las monedillas que no les falte en su mesar, para aquellos pequeños también educarlos. Yo así les vengo a pedir como Madre que Soy: ese es mi ejemplo, que yo les vengo a hacer saber.

No les digo hasta pronto, sino hasta luego.

(Canto: “Vino rodeada de flores, a redimir pecadores…”)


 

Nuestro Señor Jesucristo: En todo momento y en todo instante, Ella está al pendiente de vosotros. Más Sano y buen Consejo ha traído para vosotros. Más aquello no corresponde solamente a las progenitorias, sino también a los varones. Guiar por el Sendero de Luz y de Gracia a las inocencias, deben poner más límites, más no castigos, y no dejarle todo a “la nueva nana” que han elegido, que esa es “el aparatillo” en el cual -para que no sean molestados- les otorgan vosotros como progenitores, y vosotros en el libre albedrío con los amigos, con las bebidas.

Cuándo se han prestado un instante, cuándo sois pequeños, de decir “vamos al parque, vamos a caminar, vamos a dialogar”, ¿por qué no lo hacen?, y cuando ellos crecen quieren ponerle límites y quieren que sean diferentes. Pero si no lo hicieron cuando fueron pequeños, ¿cómo quieren hacerlo ahora? Ellos sois a su imagen y semejanza; le quisieron dar todo a manos llenas, les quisieron de hacer sentir que eran “los reyes del mundo” y ahora se encuentran en lamentación, porque ahora sois sus pequeños quienes los pisotean a vosotros, quienes los abofetean y quienes les gritan y los insultan. Pero eso es porque nunca supieron poner un alto un límite. No es necesario los golpes, no es necesario los gritos… es el diálogo y el ejemplo, pues a sí mismos analicen, analicen cada uno de vosotros; no quieran culpar a la Humanidad de algo que vosotros hicieron mal.

Mas así mismo mis pequeños, albas venideras se llegan en las que todos sois en reflexión, en armonía y en paz. Aleja el vicio y vive en Armonía y en Paz, en Amor y en Unión, en Fraternidad. Reflexiona y analiza qué hiciste mal en este lustro, y qué harás para el próximo que se avecina, mis pequeños amados.

Mi Portezuela está abierta de par en par, mis pequeños benditos, para vuestra reflexión. Heme aquí ante vosotros, escuchando el palpitar de vuestro corazón y entregándote a Manos Llenas.

Oh Pedro bendito y bienamado, acercarme de vuestras aguas. Bendito y alabado seas. Aguas cristalinas que traídas sois del Río Jordán, limpiadas y desmanchadas han de ser y convertidas en Bálsamo de Sanidad; aquel que tomare de ellas, Sano y Salvo será porque esa es Mi Voluntad. Acercarme de vuestro botón.

Derramado ha de ser este Rocío, primeramente a vuestra Escala, Símbolo de La Hermandad Espiritual… Hecho ha sido.

He aquí La Luz, he aquí La Fuerza, he aquí La Fortaleza que tanto necesitan. He aquí Las Monedillas que solicitan para vuestro sustento. He aquí El Pan, he aquí El Agua de Vida, he aquí el Cobijo y la Techumbre, mis pequeños benditos. ¿Qué más pueden pedir a su Jesús bendito si todo cuanto os piden os sois entregado y derramando para vosotros mis pequeños benditos y bienamados?

Yo les pregunto: ¿habéis quedado conformes? Benditos sois, que por vuestra conformidad Yo entrego a Manos Llenas del Pan, del Jergón, de la Miel y de la Uva; tomen y lleven mis hijos  benditos, de las Llavecitas del Trabajo; tomad y llevad mis hijos benditos y bienamados, de estas Monedillas que multiplicadas serán en lo material. No faltará nada en vuestro hogar, porque no es esa Mi Voluntad.

Llénense de aquellos manteles largos, de todo y cuanto han pedido, para que no falte nada en estas fechas, mis pequeños benditos y bienamados. Más llénense de Júbilo, de Regocijo, de Paz y de Tranquilidad.

Mas no os digo el adiós, porque pronto estaré de retorno contemplando nuestros corazones, contemplando vuestras envolturas blancas y blanquecinas, cuál copos de nieve y contemplando vuestro espíritu limpio y puro, mis pequeños benditos.

Y Yo les doy de Mi Bendición: en El Nombre que Soy El Padre + en El Nombre que Sois El Hijo + y en El Nombre que Sois La Luz Bendita del Espíritu Santo+

Sean en Paz y en Tranquilidad, en Amor y en Armonía. Y un abrazo fraternal reciban de mi parte.

Mi Paz sea con vosotros.

(Canto: “Adios oh Padre, todos nos vamos…”)