Conmemoración por inicio de nuevo lustro
Cátedra de Comunicación Espiritual Divina de Nuestro Padre Eterno Gran Jehovah, Señor de Los Ejércitos
Canalizado por: Hermana Concepción
El Ojo de Mi Divinidad es entre vosotros. El Ojo de Mi Divinidad es entre vosotros. El Ojo de Mi Divinidad es entre vosotros, y He aquí al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo frente a todos y cada uno de vosotros, mis hijos benditos y bien amados, que presentes pueden hacerse en esta bendita Alba Llena de Gracia.
Yo los recibo mis hijos benditos, porque asimismo lo pide tu Jesús Amado, porque así mismo lo pide María Santísima, y porque así mismo lo pide Elías, El Anciano Venerable. Benditos y alabados sean los presentes; benditos y alabados sean los ausentes.
Heme aquí ante vosotros, oh Humanidad entera. Más limpiando y desmanchando he de ser a todos y cada uno de vosotros, porque lleváis el velo de oscuridad. Lleváis aquel velo de penumbra a cuestas cada uno de vosotros, y aún así mis hijos benditos y bienamados, Heme aquí delante de vosotros para escuchar tu corazón, para escuchar vuestra alma, para escuchar vuestro espíritu. Más si en estos mismos momentos, en estos mismos instantes, debiera Yo pedirte La Cuenta Clara y Precisa, ¿qué me entregarías Humanidad entera, qué me entregarías Congregación Amada, si no vas cumpliendo al pie de la letra aquel Mandato que he trazado para cada uno de vosotros?
Mas así mismo, en estos precisos momentos, en estos precisos momentos e instantes, Yo te otorgo El Perdón por enésima vez, ¡oh multitud entera!
Y te dejo un tiempo más, como así me lo solicitan. Más un tiempo más, para que sigas llenándote del fango del cual tú mismo eres trazando.
Hágase en vosotros Mi Voluntad.
(Canto: “Padre Nuestro que estas en los Cielos, circundado de Gloria Inmortal”)
Cátedra de Comunicación Espiritual Divina de Nuestro Señor Jesucristo
Canalizado por: Hermana Concepción
Gloria a Dios en las Alturas y Paz en La Tierra a los Hombres de buena voluntad. Gloria a Dios en las Alturas y Paz en La Tierra a los Hombres de buena voluntad. Gloria a Dios en las Alturas y desciende Mi Espíritu Limpio y Puro de la Escala de Perfección hacia la de Jacob, y de ahí a vuestro propio entendimiento humano. Bienvenidos sean los que vienen por primera, por segunda y por tercera vez, y los que aposentados sois ya en este Bendito Redil Sacrosanto.
Pasad a tomar de vuestro banquillo, Congregación amada, Humanidad entera, y escuchar con atención Mi Consoladora Parábola.
Benditos y alabados sean los unos, benditos y alabados sean los otros, que recibiendo sois a todos por igual, sin distinción alguna de Raza, de Credo, de Color, porque todos sois mis hijos -buenos y malos- y a todos amo por igual.
Sé en la sumisión y sé en la obediencia Humanidad entera, Congregación amada. Más en Preparación quiero contemplarte en este nuevo lustro que inicia, en esta nueva alba, en este nuevo mes: alba primicia del mes de enero del año del Hombre 2025, en la cual Mi Aposento es en Espíritu y en Verdad, porque si bien lo dijere que habiendo dos o tres reunidos en Mi Nombre, heme aquí ante vosotros ¡oh Congregación Bendita y muy amada!
Más abriéndose ha de ser vuestro corazón de par en par, y escuchar con atención de Mi Consoladora Parábola que he traído preparada para cada uno de vosotros: porque sois en la desobediencia ¡oh Humanidad entera!, porque sois en el error, y porque sois tropezando y no has sabido levantarte de este tropiezo, mis pequeños benditos y bienamados. Porque sois haciendo del “oído sordo”, porque sois abriendo de vuestros labios cuando no es menester que lo hagas; porque así mismo “cierras las pupilas” a lo que Yo he querido que contemples, y “las abres” cuando no es debido, mis pequeños benditos y bienamados… Abres “de voz en cuello” vuestra gargantilla para hablar de aquellos insultos, aquel mal palabrerío; más cuando debes de hablar, abrirlos a aquella Plegaria, a aquella Oración, eres sellando de vuestros labios.
Porque así mismo cuando Yo te he entregado a Manos Llenas, tú eres echando en el “saquillo roto” y todo lo vas despilfarrando, mis pequeños benditos y bienamados. Porque Yo te he entregado para que así mismo tú entregues a vuestro semejante y hermano, ¿y qué has hecho, mis pequeños benditos?, te lo guardas para vosotros mismos y así mismo mis pequeños benditos ni lo tienes tú, porque lo eres guardando en aquel lugarcillo donde después ni lo recuerdas -mis pequeños amados- ni lo entregas, ni lo disfrutas mis pequeños amados.
Más mira y contempla mis pequeños benditos, cómo se encuentra tu hermana Humanidad: en la desobediencia, porque sois haciendo oído sordo a todo lo que escuchan; más a sí mismo son perdiéndose en los senderos llenos de penumbra, llenos de obscuridad, llenos de maldad, porque así mismo van escuchando al falso profeta que les va “endulzando el oído” y presurosos van mis pequeños benditos y bienamados. Porque así mismo aquí puedes encontrar todo lo que necesitas, todo lo que anhelas, y todo lo que hace falta para tu misma envoltura, para tu alma, para tu espíritu, para vuestro hogar y para cada uno de los vuestros. Mas qué vas haciendo -mis pequeños benditos-, vas dando de la espalda y vas buscando otros lugares donde seas escuchando lo que tanto anhelas; vas buscando otros lugares que te den lo que aquí ya tienes, pero allá te lo entregan con falsedad, porque allá te lo entregan a cambio de tu denario y piensas que lo que encuentras aquí “no vale” porque no le entregas ese denario. Más vas en busca de qué, mis pequeños benditos, si he aquí lo que has de encontrar. ¿Pero te gusta sufrir, te gusta batallar, te gusta calzar tu calza… te gusta enfangarte más mis pequeños benditos?, porque buscas y no encuentras, porque lo que has de encontrar aquí lo tienes, pero no quieres ver más allá de lo que tus pupilas pueden contemplar.
Mira y contempla los banquillos que se encuentran vacíos y desolados. ¿Y dónde están aquellos que dijeron seguirme y estar al pie de la letra conmigo? ¿Dónde están aquellos que prometieron estar en todo momento y en todo instante presentes ante Mí?, porque hoy eres presente y mañana te da pereza y ya no asistes, y mañana tienes otro compromiso con el varón, con la manceba, con la amistad, con tus vástagos y te olvidas de tu Jesús Bendito, porque de ellos posees aquella “sonrisa”, pese que esa “sonrisa” es pasajera, porque estando frente a ti te muestran aquella “sonrisa”, pero al dar la vuelta atrás “te apuñalan” por la espalda; más mientras estás ahí feliz eres, y te lo hacen sentir para que así mismo no desconfíes de cada uno de ellos y serles más fácil “clavarte” aquella estaca por la espalda. Mas Yo no retengo tu calza, Yo no retengo tus pasos para ello, te entrego el libre albedrío.
Mi Portezuela está abierta de par en par, mas tú sabrás si entras o tú sabrás si sales, tú sabes si prevaleces o sabes si te marchas. Allá tú mis hijos benditos, porque Yo Sois recibiendo a quién quiere prevalecer, a quién quiere asistir y a quién quiere escuchar; allá tú si lo que quieres es trabular a donde te provocan “sonrisas”, “emociones” y “júbilos” falsos -mis pequeños benditos-. En donde te dicen palabras que te “tranquilizan” por un instante, pero al abrir la nueva alba te encuentras nuevamente en decadencia. Allá tú mis pequeños benditos, si no quieres postrarte frente a la sombra de este Árbol, que así he sembrado para vosotros mismos, para que descanses del arduo trabajo que llevas a cuestas, para que te sombrees del Astro Rey que sois tan ardiente, para que reposes mis pequeños benditos. Más allá tú, si le das de la espalda.
Mas así mismo, mis pequeños benditos ¿qué has hecho con lo que te he entregado, qué has hecho con lo que te he dicho? si los banquillos solamente son ocupados, pero no los has sabido aprovechar porque no has aprendido La Lección. Eres parvulillo que viene a escuchar La Lectura, pero si te cuestiono cuál ha sido tu comprensión sobre esa Lectura, en blanco puedo contemplar tu mentecilla, mis pequeños benditos y bienamados, porque no has sabido tomar nota, porque no has sabido retener todo cuanto te he entregado. ¿Mas qué esperas para aprender La Lección, qué esperas para llevarlo a cabo?
No seas como aquellos que se ensucian las manos haciendo el mal con aquello que tú llamas “brujerías”, y se dando golpes de pecho en la sinagogas porque creen que con estar presentes en esa sinagoga ya fueron limpiados y desmanchados de su pecado. Así sois vosotros, piensan que con acudir a La Casa de Oración son limpios y desmanchados, y sois perdonados tus pecados. Tú que tomaste a la mujer de tu prójimo, teniendo a la tuya propia; tú qué tomas aquel denario que no te pertenece y lo derrochas a manos llenas; tú qué buscas en aquellos vicios el placer y la emoción; tu que eres trabulando a aquellos lugares buscando quién te dé lo que no tienes; tu qué eres buscando lo que ya posees en vuestro hogar, ¿crees que es perdonable todo aquello sólo con estar presentes ante tu Jesús Bendito? ¡NO mis pequeños amados! Para que Yo te esté entregando El Perdón por todo lo que has hecho, por todo lo que has mal actuado debes de abrir tu corazón, arrepentirte de grande manera y no volverlo hacer. Pero hoy te entrego El Perdón y mañana vuelves nuevamente al “tropiezo”, tomas aquello que no te pertenece, buscas a las mujeres ajenas que no te corresponden, le hablas a los varones… ¡NO mis pequeños benditos y bienamados!
Para entregarte de grande manera El Perdón, debo de ver en vosotros mismos El Arrepentimiento y no lo veo, mas sólo en el instante mismo en que te encuentras frente a Mí, porque al salir de las Aulas del Saber nuevamente vuelves a cometer los mismos errores, los mismos tropiezos, mis pequeños benditos. ¿Qué esperas para redimirte?, ¿qué esperas para cambiar, qué esperas para prepararte y qué esperas para entregarle a los tuyos el buen ejemplo?
Porque te atreves a mentir ¿y todavía enseñas a los tuyos a que te solapen con esa mentira? Fuiste creado a imagen y semejanza mía, llegaste al Haz Terrenal sin pecado alguno, y así mismo “enfangaste” tu envoltura, tu espíritu, tu alma y arrastras contigo a los tuyos porque mientes y enseñas a tus pequeños a mentir, porque blasfemas y enseñas a los tuyos a blasfemar, porque robas y enseñas a los tuyos a robar, porque ultrajas y enseñas a ultrajar… ¿Por qué no siembras y enseñas a sembrar, por qué no entregas y enseñas a entregar, por qué no amas y enseñas a amar, mis pequeños benditos y bienamados? Y no es reclamo lo que vengo a decirte para vosotros, sino es para que hagas conciencia y analices lo que has hecho mis pequeños benditos y bienamados.
¿Qué ganas con mentir, que ganas con hurtar, que ganas con robar, qué ganas con blasfemar?: hundirte más en el fango, porque vas haciendo caso al falso profeta, porque tú lo “ves cómico”, pero es cierto que por un lado te está hablando aquel “ser de luz” diciéndote lo que has de hacer, pero por el otro lado te está hablando la oscuridad y te está diciendo no lo hagas o induciéndote al mal, al falso camino, porque te “lo ilumina” por un instante mientras vas pasando, pero después contemplas aquella penumbra; y es donde viene el arrepentimiento, la tristeza, el dolor y la desolación; pero mientras “caso omiso” le hiciste a La Luz que te hablaba y te decía “prevalece en la Plegaria”.
Analiza antes de hablar, antes de actuar, aprende a escuchar -mis pequeños benditos- y aprende a analizar, porque eres dañando a terceros. Recordad que tú tratas a los demás mis pequeños benditos, como quisieras ser tratado y no lo eres haciendo así, porque ofendes, juzgas, criticas y malmiras sin ver en realidad que todo aquello que tú vas juzgando y criticando de tu semejante y hermano, es porque no lo toleras en ti mismo, porque si tú “eres gordo”, que “eres flaco”, y juzgas a tu semejante porque también “es gordo”, “es flaco”, porque no lo estas tolerando en ti mismo. Vas juzgando y criticando su forma de vestir, su forma de ser, su forma de actuar, pero no eres capaz de acercarte y decirle “tal cual eres, así te acepto, no cambies nada de ti mismo” ¿Por qué mis pequeños benditos?, porque no te aceptas ni a ti mismo, porque estás viendo tu también tus mismos defectos, y no te aceptas porque te estás juzgando y criticando a ti mismo: porque soy gordo, porque soy flaco, porque soy güero, moreno… con nada estás conforme, con nada estás en paz. Si eres moreno, quieres ser un güero; si eres güero, quieres ser Moreno; si eres alto, quieres ser bajito. Ámate cuál eres en verdad, mis hijos benditos. Acéptate, vé tus virtudes, y así mismo podrás contemplaros de los demás. Ámate en verdad, mis pequeños, amándote a ti mismo; no necesitarás que otro más te ame a ti porque tu amor es suficiente para que salgas adelante.
No necesitas buscar quién te acepte, quién te ame y quién te elogie, porque tú puedes amarte, elogiarte y salir adelante. Cuando aceptes eso encontrarás la verdadera felicidad, mientras no lo hagas, seguirás trabulando y buscando lo que ya tienes.
¡Oh Pedro bendito, Pedro Amado! ¿qué puedo esperar de ti?
Bendito y alabado seas varón. Yo sé lo que te aflige, Yo se lo que te acongoja, y no temas varón bendito, porque se abrirán las portezuelas de par en par, para que podáis contemplar La Luz nuevamente, para que encuentren La Paz todos y cada uno de los tuyos; y deja todo en Mis Manos, que Yo así mismo sabré en el momento preciso en la cual se acomodarán todas las cosas. ¡No temas, jamás! Lleva La Fé cuan grande en vuestro corazón, y así mismo Yo te entregaré de grande manera conforme es mi voluntad. Toma y lleva varón bendito, más aprende a ser más paciente varón, a más. No seas en la desesperación, en la intranquilidad: Sé en sumisión y sé obediente, y encontrarás todo cuanto has necesitado y te hace falta. Toma y lleva para ti y para los tuyos.
Acercarse uno a uno, por Caridad, que han de recibir de grande manera.
Yo contemplo a la ancianidad, no temas varón bendito, Yo la recibo de grande manera. Mucho tiempo fuiste postrándote ante Mí pequeña bendita y bienamada, aunque en sumisión y en obediencia no ha sido, ni lo fuiste en un instante, no temas, porque aún cuando tu mentecilla siga trabulando en la lejanía. No temas -pequeña bendita- que Yo te recibo de grande manera y así mismo mi pequeña amada, cosas grandes he de traer para ti -mi pequeña bendita-.
No temas corazón, Yo os escucho… Bendito seas corazón bendito y amado, porque aún tu mente sigue, sigue pidiendo por todos y cada uno, jamás temas corazón. Inclinar tu frontal que te he de entregar Luz, Paz y Tranquilidad en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espiritu Santo.
Te recibo mi pequeña bendita, aún cuando no eres de La Congregación Bendita. Yo te considero una de ellas -mi pequeña bendita- porque siempre eres en sumisión y obediencia, y tú eres de las que prevalecen en mi Casa de Oración; por ello es que te entrego a Manos Llenas -mi pequeña bendita- Yo que Sois El Padre, Yo que Sois El Hijo, y Yo que Sois La Luz Bendita del Espíritu Santo: te limpio y te desmancho, y aparto todo el “velo de oscuridad” que te han puesto mi pequeña bendita, te doy Fuerza y Fortaleza para seguir adelante, Paz y Tranquilidad a tu corazón, mi pequeña, que por instantes te puedo contemplar en tristeza y en desolación, pero te vas acordando que estoy junto a ti, mi pequeña. Te doy Sabiduría y te doy Inteligencia para que seas entregando a esa pequeña tuya -corazón bendito- que aunque no fue de tus entrañas, pero la hiciste “sentir” -mi pequeña bendita- que ella merecía todo y la dejaste que creciera. Que no falte nada en tu hogar.
No temas varón, y así mismo ese labial te sobra cuando estás alardeando, varón bendito. Mas así mismo no temas corazón, que hoy te perdono todo cuanto has cometido del error. Mas así mismo te doy La Luz, La Fuerza, La Fortaleza, La Sabiduría y La Inteligencia para salir adelante, a sacar adelante a tu pequeño compañero. Más así mismo corazón bendito, no quieras profesar lo que aún no eres -corazón bendito-, no quieras laborar cuando no tienes las herramientas; espera y aguarda el momento, espera y aguarda hasta que Yo de luz verde, para que puedas hacerlo corazón; porque solamente te estás llenando de más penumbra al querer ayudar cuando aún no puedes hacerlo, corazón. Sé qué guardas mucho en tu corazón, más así mismo, no supiste sacar adelante a tu vastago por el camino de Luz y de Gracia, pero aún estamos a Tiempo.
Yo te recibo, corazón bendito, Luz y más Luz, Sabiduría, Inteligencia Yo te entrego, corazón amado, para que seas sacando adelante a tus a tus progenitores, corazón bendito; porque aún cuando tantos hermanos tienes, eres tú la que más cerca se encuentra de ella, la que ve en sus padecimientos y la que ve aquellos “malos tratos”. Más no temas corazón bendito, que para ti he de tener “algo” preparado, corazón amado. Mas sé siempre en la Fe, siempre en la Confianza en tu Jesús Amado, porque por instantes eres “en duda”, corazón bendito; por instantes quieres ir a buscar en otros lados, corazón amado; pero no temas, corazón bendito, que Yo te he de entregar a Manos Llenas para ti, para los tuyos. Esto que Yo te entrego en estos benditos momentos, le entregarás una parte a tu progenitora, que es la que más lo necesita corazón bendito, y la otra parte para ti. Toma y lleva corazón amado,y arrepiéntete de grande manera de lo que has hecho. Mas así mismo, no inculques en aquellos pequeños de la maldad, sino la Bondad y el Amor. Sean en unión los cinco corazón, porque asimismo contemplo por instantes distancias, alejamientos, corazón amado y ámate más a ti mismo, para que puedas encontrar aquella Paz y esa Tranquilidad. Más en el arrepentimiento quiero contemplarte para poder limpiarte de grande manera. Más por estos instantes, mi pequeña bendita: Yo te limpio y te desmancho, te aparto todo el “velo de oscuridad” que te cubre, te entrego la Paz. Toma y lleva.
No temas jamás corazón, por aquellos falsos “amigos” que se acercan a ti solamente cuando necesitan. Mas no temas jamás y no dudes tampoco; por momentos, por instantes ahí dudas en tu corazón; pero así mismo tu Plegaria te hace “abrir tus pupilas” corazón, y darte cuenta cómo son las cosas en tu vida. Jamás, jamás te arrepientas de lo que haces corazón, porque tú estás haciendo el bien, corazón bendito. He de pedirte corazón bendito y bien amado, no desistas de entregar aquel amor del cual eres capaz de destilar. Más a sí mismo, todo aquello en multiplicación será corazón bendito: He de apartar a aquellos que te quieren apuñalar, corazón, y frente a ti te dan una “sonrisa”. No temas, corazón, que Yo los alejaré, los apartaré. Y bendito seas por seguir Mi Obra en pie de La Ley, y porque eres en bondad. Grande serás ante Mí, mas ten Fuerza y Fortaleza. Y por ti han de recibir vuestros progenitores, y más Luz y Gracia Divina.
Yo les recibo de grande manera, inocencia bendita y bien amada. Limpiando y desmanchando he de ser de vuestras pupilas, vuestra gargantilla; Paz y Tranquilidad has de encontrar siempre en la Bondad, pequeña bendita, y no vayas perdiéndote en la penumbra, corazón amado.
Recibiéndote, sois corazón bendito. Tú que La Luz llevas a cuestas, no la opaques varón bendito. Sé en sumisión y sé en obediencia, aparta todo lo superfluo y malo de lo que habita en ti, pequeñez bendita; y no te pierdas en aquellos “aparatillos” corazón amado, sé más en oración, en Plegaria, tú sabes corazón, tú sabes… ora, ora por un instante, por un momento corazón bendito, porque serás la Fortaleza de los tuyos, corazón; porque aún cuando seas en rebeldía, aún cuando seas en desobediencia, eres el más noble corazón bendito. Pues así mismo tú sacarás adelante a los tuyos, corazón amado. Más no te pierdas en los vicios que son aquellos “aparatillos”.
Y ahorita no sabes hablarle a tu Jesús Bendito, mi pequeña, no temas corazón: Yo te limpio y te desmacho, y aparto todo cuanto no te pertenece por dentro y por fuera, corazón bendito. No te pierdas en las mentiras, porque después no saldrás de ellas, corazón; aprende corazón, que hablando con la verdad es mejor, por dolorosa que sea mi pequeña bendita y bienamada. Jamás seas perdiéndote, corazón. Contempla el camino de Luz que te he trazado corazón bendito: Hay dos caminos corazón amado, el de penumbra, que está usado solamente en el momento, y el de La Luz, que prevalecerá por siempre que tú lo necesites y así lo quieras, corazón, más tú sabrás cuál elegir.
Mi pequeña bendita: aún eres muy pequeña, pero entiendes y comprendes -corazón bendito- lo que he querido venir a decir. Ilumina tu pensamiento, ilumina tu actuar, ilumina tu corazón, y no seas perdiéndote -corazón bendito- en la falsedad, en la vanidad; sé más en tu forma de hablar, se más prudente en tu actuar, porque actúas impulsivamente -corazón bendito- sin analizar. Que Yo te limpio y te desmacho, quito este velo de penumbra, pongo el de La Luz y La Gracia, y te entrego a Manos Llenas, corazón, porque aún cuando seas la matriarca del hogar, eres el pilar corazón bendito, porque todos hacen cuanto tú dices corazón, es así como muestras ese poder, corazón amado.
Yo recibiéndote sois varón bendito: Esperaba tu presencia desde lustros atrás, varón amado, porque aún cuando te quieras portar con esa oscuridad, cuando aún tengas un “escudo de protección”, cuando aún así -mi pequeño bendito y bienamado- siempre estés a la defensiva corazón bendito, es por todos los tropiezos que has tenido en tu arduo sendero. Hay muchos, corazón bendito, que se acercan a ti solamente, porque así mismo creen encontrar en ti lo que en otros lados no le han de dar, no han de recibir más. Así mismo muchos acuden a ti porque se sienten en protección; más tu corazón aunque tenga ese escudo de protección, también por instantes es débil. Quita ese “escudo de protección” y muestra tus sentimientos corazón: si son de felicidad derrapalos corazón bendito; si son de tristeza derrama esas lágrimas varón. No siempre vas a ser “el fuerte” corazón, también es de varones sentir debilidad y tristeza; más aprende a escuchar, aprende a analizar y aprende a comprender varón bendito. Tú eres muy fuerte, como el roble, pero también muy noble de corazón. Todos te ven “en apariencia”, eres el fuerte, que eres el poderoso, pero en ese corazón hay nobleza, hay gratitud y hay amor… sácalo a flote varón bendito. No desistas de mostrar tus sentimientos, porque aún cuando derrames lágrimas, no serás débil corazón bendito, sino al contrario, más fortaleza encontrarás en ti, varón amado. Sé amando a los tuyos, protegiéndolos y cuidándolos, pero también guíalos por el Sendero de Luz y de Gracia. No permitas que se pierdan, y siempre manténlos en unión, corazón bendito. Contemplo a todos y cada uno de tus problemas, y contemplo a todos y cada uno de aquellos que se acercan a ti: algunos porque sienten gratitud y a otros porque solamente quieren aprovecharse de tu envoltura de lo que tú eres corazón; porque aún cuando seas cubierto como aquel mármol o aquel roble, que te vean como fortaleza; tú eres noble y llevas amor. Espero entiendas lo que te he querido venir a decir, varón bendito. Pero Yo te lleno de mi Luz, de mi Fuerza y de mi Fortaleza, y te entrego Paz y Tranquilidad a tu corazón. Por instantes te muestras “agresivo”, pero es solamente un “escudo de protección”, no temas varón bendito, no temas. En El Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo te cubro y te protejo con Mi Manto Divino; te entrego esta Espada de Protección, varón bendito, del Arcángel mío. Llévala siempre contigo en tu transitar varón bendito, y aquello quitará todos esos obstáculos que se postran ante ti. Ve en Paz varón, bendito seas.
Bendito y alabado seas varón; que a todos y cada uno de mis hijos les he entregado. Para ti mi pequeña bendita, que tomando eres el banquillo: te entrego para ti, para tu compañero y para tus pequeños, aquellos de tus vástagos y sus vástagos de ellos. Fuerza, Fortaleza, gran Sabiduría para ti, para que seas guiándolos y llevándolos por El Sendero de Paz y de Tranquilidad.
También para mi envoltura, Yo le entrego a Manos Llenas: para que sea saliendo adelante y sacando adelante a los suyos, por todos y cada uno de los de sus años. Yo en estos instantes les entrego.
No teman jamás, mis pequeños benditos, porque Yo vengo abriendo de sus corazones en estos instantes para entregar a Manos Llenas.
Hacedme presente de tus aguas; bendito seas: Aguas cristalinas que traídas sois del Río Jordán, Yo las limpio y las desmancho, y les aparto lo que no les pertenece, y las convierto en Bálsamo de Sanidad, aquel que tomaré de Ellas sano y salvo ha de ser, porque esta es Mi Voluntad. Acercarme de vuestro botón varón bendito, bendito seas.
He de entregar primeramente este Rocío a la Escala, Simbolo de la Hermandad Espiritual. Sea este Rocío a las cárceles y presidios donde se encuentran mis hijos recluidos con culpa y sin ella. Sea este Rocío derramado a los caminos y caminantes, carreteras y senderos… Hecho ha sido varón bendito. Cumplida sea Mi Voluntad en todo momento y en todo instante.
Más a sí mismo he de derramar La Luz en todos y cada uno de los suyos. He de derramar de Mi Luz y de Mi Perdón a toda la Humanidad entera.
En verdad os digo corazones benditos, que se vienen nubes de oscuridad para el Haz Terrenal, corazones, pero no teman. Aquel que lleve La Fe cuan grande en su Jesús Bendito, La Luz prevalecerá en vosotros, aún cuando se cubra de oscuridad todo el Haz Terrenal. Aquel que me ame en verdad, Fuerza y Fortaleza llevará, sano y salvo será de todo cuanto acontezca, mis pequeños benditos. Anunciados sois muchas catástrofes, corazones benditos, en Preparación los quiero contemplar.
Mas también mucha Luz vendrá para vosotros, corazones de buena voluntad. Jamás teman a La Luz, jamás teman tampoco a la oscuridad, porque no fuese nada la oscuridad, si no se contemplase La Luz corazones benditos. No fuese nada la penumbra, no fuese nada la maldad, si no existiera la bondad corazones. Todo se compensa, sean en Amor, sean en Gratitud, sean en Paz y sean en Tranquilidad. Que Mi Luz siempre os guiará, y siempre estará presente. Recordad que más lejos se encuentran tus pestañas de vuestros párpados, que Yo de vosotros, mis pequeños benditos.
Yo os pregunto: ¿habéis quedado conformes? Benditos sean, que por vuestra conformidad Yo entrego a Manos Llenas: tomen y lleven mis hijos benditos, del Pan sin levadura, del Jergón, de la Miel y de la Uva; tomen y lleven las Llavecitas del Trabajo; tomen y lleven de estas Monedillas que multiplicadas serán 7 veces 7, mis pequeños benditos. Nada faltará en vuestros hogares, porque siempre prevaleceré entre vosotros mi Paz, mi Gratitud y mi Amor siempre sea con vosotros.
Yo les entrego de Mi Bendición: en el Nombre que sois el Padre + en el Nombre que Sois El Hijo + y en el Nombre que Sois La Luz Bendita del Espíritu Santo.
Mi Paz sea con vosotros.
(Canto: “Adios oh Padre, todos nos vamos…”)