Cátedra de Comunicación Espiritual Divina de Nuestro Padre Eterno Gran Jehovah, Señor de Los Ejércitos Divinos
Canalizado por: Hermana Concepción
El Ojo de Mi Divinidad Es entre vosotros. El Ojo de Mi Divinidad Es entre vosotros. El Ojo de Mi Divinidad Es entre vosotros, ¡oh Humanidad entera!
Heme aquí ante vosotros Congregación amada y Bendita, Pueblo amado de Israel. ¿Qué puedo esperar de vosotros, y qué pueden esperar de Mí?
Heme aquí ante todos y cada uno de vosotros, mis hijos benditos y bienamados, que prueba pedías y Prueba te he enviado en esta Bendita Alba llena de Gracia que se ha abierto de par en par. Prueba pedías, Prueba te envío Humanidad entera.
No quieran ponerme en prueba ¡oh mis benditos!, porque he ahí Las Pruebas que puedo enviarte, para que seas en Paz y en Tranquilidad, para que seas en Amor y en Unión, no para que vayas desperdigado por los caminos y senderos buscando la penumbra, buscando aquel pedruzco con qué tropezar, buscando aquel espino con qué lastimar de vuestra calza.
No Soy Yo un Dios de castigo, pero sí de Pruebas para todos y cada uno de vosotros.
Tiempo más piden para vosotros, Tiempo más otorgo a vosotros. Más unos más trabularán a Mi Solio y otros prevalecerán en el Haz Terrenal.
Allá tú, qué harás con vuestro Tiempo, que El Mío cumpliéndose Es…
(Canto: Padre Nuestro que estas en el Cielo, circundado de Gloria Inmortal…)
Cátedra de Comunicación Espiritual Divina de Nuestro Señor Jesucristo, El Divino Maestro
Canalizado por: Hermana Concepción
Gloria a Dios en Las Alturas y Paz en La Tierra a los Hombres de buena voluntad. Gloria a Dios en Las Alturas y Paz en La Tierra a los Hombres de buena voluntad. Gloria a Dios en Las Alturas y desciende de Mi Espíritu Limpio y Puro, de La Escala de Perfección hacia la de Jacob, y de ahí a vuestro propio entendimiento humano.
Bienvenidos sean los que vienen por primera, por segunda y por tercera vez, y los que aposentados sois ya en este Bendito Redil Sacrosanto. Pasad a tomar de vuestro banquillo, Humanidad entera, y escuchad con atención Mi Consoladora Parábola.
El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo están con vosotros en esta Bendita Alba llena de Gracia. Alba primicia del mes de enero, del Año del Hombre 2026, en la cual Mi Aposento es en Espíritu y en Verdad ante todos y cada uno de vosotros, para limpiarles y desmancharles desde su crisma y hasta su calza, mis hijos benditos, porque vengo recibiendo a los unos y a los otros a todos por igual, sin distinción alguna de Raza, de Credo, de Color, porque todos sois mis hijos y a todos amo por igual, mis pequeños benditos y bienamados.
En este Lustro nuevo que se abre de par en par, para recibiros a cada uno de vosotros, Yo te pido que detengas tu calza y voltees hacia atrás -mis pequeños benditos- para contemplar lo que has hecho con el Lustro que ha terminado: lo bueno y lo malo que has dejado atrás, qué cosechasaste, qué sembraste, qué te llevas mis pequeños amados.
Más así mismo — mis pequeños benditos— Os digo da el paso al frente al año que viene, al año que llega, y encuentra La Paz para vuestro espíritu, La Paz para vuestra alma, y asimismo La Paz para vuestra envoltura. No esperes que tu semejante sea cambiando, no esperes el cambio de la Humanidad, porque serás en el letargo quedándote en la espera, porque eres tú mismo quien debe cambiar, eres tú mismo quién debe de aprender a amarse a sí mismo, de entregar la Paz y la Tranquilidad a tu propio espíritu, a tu propio ser, a tu propia envoltura, para que así mismo puedas entregar a los demás, y pueda cada uno de los que te rodean cambiar y llevar Paz, y llevar Amor. Porque cada uno de vosotros sois levantando su calza del camastro y ya estáis pensando “qué maldad hacer”, cómo vas a actuar y “qué fechorías” han de llegar… ¡No mis pequeños!
Cuando llegue el anochecer y vas a vuestro regazo, eleva la Plegaria y pide para que sea iluminado vuestro espíritu mientras tu envoltura es en el reposo; porque tu carne es en reposo, más vuestro espíritu no lo necesita. Vuestro espíritu va laborando y va labrando vuestra tierra. Más así mismo, mis pequeños benditos, debes de apacentar vuestro espíritu con aquella Plegaria, para que no sea distorsionado y ocupado para una fechoría, porque no sabes cómo está laborando la oscuridad. Aquellos seres de la Noche, aquellos seres de la Penumbra, que están al acecho de vosotros mismos para ver a quién corrompen, a quién envuelven y a quién jalan, y quién de vosotros se deja llevar; porque eres yendo a tu regazo sin hablar con tu Ser Espiritual, sin hablar con tu Jesús, sin hablar con Mi Madre Amada, porque eres tomando el regazo -mis pequeños benditos- por vanidad, por egoísmo, y no por tu propio bien.
Mas a sí mismo entiende, lo que he venido a decir a cada uno de vosotros, mis pequeños benditos y bienamados.
Yo no quiero perfección en vosotros mismos, solo quiero que vayas por El Camino recto y que no seas perdiéndote mis pequeños benditos. Porque no hay perfección en vosotros mismos, por ello no pido la perfección, pero sí contemplo tus acciones, sí contemplo tu palabrerío, sí contemplo tu miraje, y contemplo vuestra calza. Más tardas en abrir vuestra pupila en el amanecer, en que Yo ya Sé lo que has de hacer… Analiza, analiza mis pequeños benditos y bienamados; no quieras ser sorprendido, en un solo momento, en un solo instante.
Lleva La Paz, lleva El Amor, lleva La Tranquilidad en tu propio ser, para que estés en Paz consigo mismo y así transmitirás a toda tu Hermana Humanidad. No es menester que abras vuestros labios, con tu actuar -mis pequeños benditos- todos querrán imitarte, todos queerán ser como vosotros mismos, y así empezaréis a cambiar uno a uno -mis pequeños hijos- y así contemplarás Maravillas y evitará el derramar de sangre, y evitará la maldad entre la Humanidad entera.
Pero si no eres así mismo, ni capaz de empezar por tí mismo, ¿qué puedo esperar de los demás, mis pequeños benditos y bienamados? Porque aún vives en el error, porque aún a cada paso que das vienes cometiendo errores, porque vienes juzgando, vienes hablando mal de tu semejante y hermano, que “cómo va vestido”, que “cómo va peinado”, que “por qué sus ropajes”… vive y deja vivir, cada uno cuentas me entregará a Mi. No eres tú el que ha de entregar El Perdón o negarlo, porque las cuentas me las entregarán a Mí.
Sí, debes de aprender a perdonar, pero para perdonar no necesitas “pedir algo a cambio”, ¿o es que quizás Yo te vengo pidiendo algo a cambio de vuestro perdón?, ¿por qué entonces no eres capaz de perdonar? Perdona a aquel que ofende, aquel que malmira, aquel que te juzga. Levanta vuestro rostro y sonríe para que así mismo todos y cada uno de vosotros aprendamos a sonreír en lugar de pelear, de juzgar y hasta de arrebatar vidas que no les pertenecen, mis pequeños benditos y bienamados.
Que este Lustro nuevo que se abre de par en par, sea para llenarse de Luz cada uno de vosotros a cada paso que déis. Que nada falte en vuestro hogar, que se abran las portezuelas de la Labor y puedas encontrar una digna para vosotros mismos, que no seas arrebatando lo que no te pertenece, que seas merecedor de todo cuanto acontece: lo bueno y lo malo, porque de la maldad también se aprende, mis pequeños benditos.
Porque así como existe La Luz, existe la penumbra; así como existe La Bondad existe la maldad; así como existe lo negro existe lo blanco, y vosotros aprenderéis a distinguir para poder seguir adelante y avante. Más aprende “a soltar”, no retengas lo que no te pertenece, lo que no te corresponde; no te aferres, ama lo que tienes, así sea un mendrgo de pan, agradece y ama mis pequeños benditos, y tú contemplarás que ese mendrugo de pan irá juntándose con otro, y otro, y otro más hasta ser suficiente para saciar no solamente vuestra hambre, sino la de vuestro semejante y hermano, y así la de todos aquellos que te rodean, y todos viviréis en Paz y en Tranquilidad, sin la necesidad de “arrebatar” lo que no les pertenece, y sin desear lo que otros tienen, sino anhelar y amar lo que poseen.
Sé en Paz y sé tranquilidad. Y así vivirás con más Paz en tu interior y todo llegará a Manos Llenas. A Manos Llenas llegará sin necesidad de estarlo “arrebatando”, de estar deseoso de todo aquello.
Ve y contempla, mis pequeños, todo cuanto He venido a traer para vosotros. Más todo lo que Yo te doy, todo cuanto tú recibes, no es para que lo eches en “saquillo roto”, no es para que lo guardes, sino es para que lo compartas -mis pequeños amados-; porque es mucho lo que Yo Te Entrego para que te lo quedes tú solo, porque después de tanto peso que cargas te doblegarás, y no podrás levantarte mis pequeños benditos. Analizan, analiza cada Parábola que he traído para ti.
¡Oh Pastor Bendito, oh Pastor Amado! Trae a cada uno de las ovejas y corderos de aquel Faro Luminoso para iluminar su sendero, y no sean perdiéndose en los caminos. Sé sumiso y obediente, Anciano Venerable.
Cátedra de Comunicación Espiritual Divina de Nuestro Pastor Elías de Tisbe, El Anciano Venerable
Canalizado por: Hermana Concepción
¿Amas al Padre, amas al Hijo, amas a La Luz Bendita del Espíritu Santo? ¿Esperas del Padre, esperas del Hijo, esperas de la Luz Bendita del Espíritu Santo? ¿Crees en El Padre, crees en El Hijo, crees en La Luz Bendita del Espíritu Santo?
Benditos y alabados sean, ovejas y corderos, que presente puedo hacerme en La Casa de Oración del Maestro Todopoderoso, para limpiar y desmancharles a orillas del Río Jordán, a todos y cada uno de las ovejas y corderos.
Benditos sean oveja y corderos, que Yo los limpio y los desmancho para que sea entregada esta Lámpara, y que sigan siendo dignos de acercarse a Mi Padre Amado, a Mi Jesús Bendito, al Amado Maestro. Limpiando y desmanchando he de ser de sus lanecillas, y entregando El Faro Luminoso para que iluminen vuestro sendero.
Mas en Sumisión y en Obediencia han de ser, ovejas y corderos, y en La Preparación… Porque asimismo los vengo contemplando que sois “quedándose” en el sendero, sin dar el paso hacia adelante, porque ni van hacia adelante, ni van hacia atrás, sino que se encuentran “varados” y no saben hacia dónde seguir; se encuentran sin Preparación alguna, porque no sois capaces de juntarse en uno solo y dialogar para ver cómo saldrán, y cómo sacarán adelante La Casa de Oración. Porque así mismo, ovejas y corderos, no sois preparándose como Es La Voluntad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. En Preparación los quiero contemplar, y en Sumisión y en Obediencia, ovejas y corderos.
Yo les entrego del Faro Luminoso y de Mi Báculo para que sean sosteniéndose a lo que ha de venir. Tomen y lleven ovejal bendito. Postro un Cerquillo más alto para que no sean en saltar, y sean prevaleciendo todos y cada uno de vosotros reunidos y congregados para escuchar La Dulce Voz de Mi Jesús.
La Paz sea con vosotros, ovejas y corderos.
(Canto: “Vuela suspiro del alma, dile a mi Padre Amado…”)
Continúa Cátedra NSJ: Benditos sean, mis pequeños amados, que habéis recibido a Manos Llenas.
¿Qué más podéis pedir vosotros mismos, si todo cuanto así mismo me es posible de entregar en Manos Llenas, corazones de buena voluntad?
¡Oh Pedro bendito! ¿qué puedo esperar de ti?
Bendito y alabado seas varón, que pongo La Fuerza y La Fortaleza, La Paz y La Tranquilidad, y asimismo entrego a Manos Llenas para ti y para los tuyos, varón bendito. Más asimismo, he de decirte, pequeño varón, cómo Os lo dije anteriormente, así como existe La Luz existe la Penumbra. No puedo alejar a estos de mis hijos, porque también sois mios. Pero así mismo abro vuestra Tercer Pupila para que podáis contemplar lo bueno y lo malo, para que podáis decidir entre el camino de oscuridad y El Camino de Luz, y no caigas “en tentación” como es la voluntad de Luzbella. Más asimismo, sé firme como el Roble, Fuerte y Frondoso, para no caer “en tentación”. Y así cada uno de vosotros, mis pequeños benditos, sean fuertes para no caer “en tentación”, para seguir adelante y sepan distinguir cuándo es un Portavoz de Luz o cuándo es un ser de Penumbra, mis pequeños amados. Toma y lleva bendito varón, levanta vuestra calza y sigue a tu Maestro.
Mis pequeños benditos, porque asi vosotros con vuestra plegaria podéis distinguir cuándo es La Luz y cuando es la Penumbra, corazones benditos. No se dejen guiar solamente por “el falso profeta” que venga a decir que “viene en mi nombre”, y vosotros como ovejas van siguiéndolo. Primero analicen, analicen, mis pequeños benditos, toquen su pecho para que se abra de par en par vuestro corazón y escuchen el palpitar, y Yo estaré ahí en Comunicación con vosotros, para hacerles saber si es Luz o es Oscuridad, mis pequeños benditos.
No puedo retener la calza de Luzbella, ni de sus súbditos; pero sí puedo protegerlos a vosotros y guiarlos por el Sendero del Bien y de La Luz, mis pequeños amados. Mas no caigas “en tentación” mis pequeños benditos, ¡a la alerta, a la alerta!
Más también a la alerta, a la alerta, Os dice vuestro Padre, por los “acontecimientos” que han de venir. Porque como vuelvo a repetir: así como hay Paz y Tranquilidad, también se encuentra la Maldad acechando a vosotros, y así como Pruebas envía Mi Padre, las seguirá enviando para saber quién de vosotros es digno de seguir y quién en el descender, mis pequeños benditos y bienamados. Así como el “movimiento telúrico” de esta alba, abrá más mis pequeños benditos; no les digo “hoy”, “mañana”, pero vendrán con más fuerza, mis pequeños benditos. No dormitéis y ¡a la alerta! No te quiero contemplar -corazones de buena voluntad- en el letargo, siempre en La Preparación y a la Alerta y en Plegaria, corazones de buena voluntad. Con ello, alejarás la Maldad, con ello alejarás las Pruebas, y con ello alejarás la Oscuridad que alberga en el Haz Terrenal. ¿Me habéis escuchado?
Pedro amado, acercarme de vuestras aguas. Aguas cristalinas que traídas sois del Río Jordán y convertidas en Bálsamo de Sanidad: Aquel que bebiere de Ellas, Sano y Salvo será, porque esa es Mi Voluntad. Acercarme vuestro botón; Luz y más Luz, y Gracia Divina. Vendrán muchas enfermedades, corazones en buena voluntad, y aquel que Fe grande lleve en Mí no las padecerá. Derramando he de ser estas Aguas, primeramente a vuestra Escala, Símbolo de la Hermandad Espiritual…
Recibiendo han sido a Manos Llenas, mis pequeños benditos. Cortas son Las Parábolas, pero grande es La Acción que he traído para cada uno de vosotros.
De verdad, si contemplasen todo El Manjar, si contemplasen a cada uno de mis Ángeles Arcángeles, Serafines y Querubines cómo vienen cada uno a Manos Llenas a entregar a cada uno de vosotros. Más no se pierdan en vuestra vanidad, no se pierdan en el egoísmo y llénense de Mi Luz, y guíen a otros más hacia Ella, mis pequeños benditos. Sean en Paz y sean en Tranquilidad. Sean en Amor y sean en Armonía, mis pequeños amados.
Yo les pregunto ¿habéis quedado conformes? Benditos sois. Que por vuestra conformidad, Yo entrego a Manos Llenas: tomen ni lleven, mis hijos benditos, del Pan Sin Levadura, del Jergón, de La Miel y de La Uva; tomen y lleven estas Monedillas que multiplicadas han de ser en lo material; tomar y llevar Las Llavecitas del Trabajo para que puedas abrir las portezuelas y esa Labor será de Grandeza para vosotros.
No les digo el “adiós”, porque pronto estaré en el retorno ante vosotros.
No temas, mi pequeña bendita, que de llegado el momento serás Mi Portavoz. No te precipites y no quieras correr, cuando apenas empiezas a andar; pero pronto daré sorpresas para ti y para los tuyos.
Mi Paz sea con vosotros.
(Canto: “Adios oh Padre, todos nos vamos…”)
