Cátedra de Comunicación Espiritual Divina de Nuestro Señor Jesucristo, El Divino Maestro
Canalizado por: Hermana Concepción
Gloria a Dios en Las Alturas y Paz en La Tierra a los Hombres de buena voluntad. Gloria a Dios en Las Alturas y Paz en La Tierra a los Hombres de buena voluntad. Gloria a Dios en Las Alturas, mis hijos benditos y bienamados, que primeramente pueden encontrarse en esta bendita Alba llena de Gracia.
Bienvenidos sean los que vienen por primera, por segunda y por tercera vez, y los que aposentados sois ya en este Bendito Redil Sacrosanto. Pasad y tomad de su banquillo Congregación Bendita, Humanidad entera, y escuchar con atención Mi Consoladora Parábola.
Benditos y alabado sean los unos y los otros, porque no he venido a hacer distinción alguna de Raza, de Credo, de Color… porque todos sois mis hijos, y a todos amo por igual, ¡oh Humanidad Bendita y Bienamada!, que presurosa eres al Llamado de La Campana Sonora, y acudes al Recinto que ha de acogerte de grande manera. Mas Yo Os doy la bienvenida a todos y cada uno de mis hijos, y contemplando sois vuestros corazones, que sumisos y obedientes sois al Mandato Divino.
Heme aquí ante vosotros, ¡oh Congregación Bendita y Bienamada!, heme aquí porque Yo que Soy La Luz, La Luz que ha de guiarte a La Paz, La Luz que ha de guiarte al Amor, La Luz que ha de guiarte al Perdón. Esa luz que tanto ansiabas encontrar, esa Luz que has hallado Humanidad entera, pero que has dejado de lado para abrazar la vida terrenal: esa vida terrenal llena de lujuria, llena de avaricia, llena de egoísmo, llena de falsedad, llena de mentiras, llena de vanidades… mas esa es la vida, y La Luz que tú has elegido ¿por qué has dejado de lado La Luz que Yo he traído para vosotros, para guiarte a ese sendero que solo por instantes ha de prevalecer encendido, pero se ha de apagar mis hijos benditos y bienamados?
Mas Yo Sois La Paz, La Paz y La Tranquilidad, que He de derramar en cada uno de vosotros, en cada uno de vuestros corazones, mis pequeños benditos y bienamados. Y esa Paz ha de prevalecer en toda La Humanidad, en ti… porque aún cuando el Hombre viene contemplando el “color de piel”, la Lengua de cada uno de vuestros hermanos, la Raza y el Lugar donde habitan todos y cada uno de vosotros: sois hechos con gran Amor, a Imagen y Semejanza de Mi Padre Amado. Mas así mismo, el Hombre viene queriendo ser líder y autoridad, mas debéis entender Humanidad entera, que ese “poder” te es otorgado para que seas en Humildad, para que seas humillándote, aun ante aquellos que te eligieron, y ayudes a que todos sean fraternales y guiados con Amor, no a incitarlos a que sean acabando consigo mismos, y arrastrando a quienes les rodeen, porque sois atraídos por lo carnal, por la maldad, por la avaricia: eres tomando -el varón- a la mujer que no te pertenece, vas tomando el denario que no te pertenece, que no es tuyo, que no has ganado con el sudor de tu frente.
Vosotras mujeres benditas y bienamadas: no malgastar aquel denario que vuestro varón, que vuestro compañero, va ganando alba por alba con esfuerzo, con sacrificios, con tristeza, con dolor, porque no se encuentra al lado de vuestros seres queridos por cumplir con una labor, por ausentarse de su hogar, porque así lo requiere esa labor; y vosotras mujeres benditas, van tirando aquel denario “a manos llenas” en cosas vanas, en cosas innecesarias. Varón: vosotros salís a buscar el sustento para que no falte nada en vuestro hogar, pero sé sumiso, sé obediente ante El Mandato Divino; no seas con el mal palabrerío buscando solamente con quién desquitar vuestro enojo, vuestra furia, vuestras frustraciones.
Enseñad a cada uno de vuestros pequeños que no todo es “estirar el palmo” y recibir, sino daros cuando realmente sea necesario y hacerlos que sean ganándose aquel denario, aquel premio, porque también ellos tienen una labor en el hogar, porque también ellos tienen una labor en las Aulas del Saber. Hay que gratificar cuando así sea necesario, pero también castigar y retener aquel materialismo, porque dando todo “a manos llenas” solo eres perjudicando tanto al varón como a la mujer y como a aquellas inocencias, mis pequeños Benditos y Bienamados.
Ir por el Sendero de Rectitud, ir llenos de Paz, de Tranquilidad, y de Amor, para que no seas cayendo en tentación, tomando lo que no te pertenece, para que no seas en tentación de caer en ese pozo profundo del cual no te encontrarás allí. En aquel pozo encontraréis los vicios, en aquel pozo encontraréis vanidades, egoísmos y lujurias de los los cuales no podráis salir mis pequeños benditos.
Contempla el lugar que pisas, contempla vuestra envoltura, ¿qué esperas para ti mismo, si no sabes dar ni Amor a ti mismo? Si tú te amases a ti mismo, no andarías buscando aquella atención. Por otro lado, ámate primeramente a ti mismo, después a ti mismo, y al final a ti mismo. Al amarte a ti mismo(a), sabrás amar a tu Jesús: al amar, sabrás amar a vuestra pareja, sabrás amar a vuestros vástagos y sabrás amar a todo aquel que te rodea, porque si dejas de lado el Amor hacia ti mismo, dirás que “amas” a tu pareja, a tu vástago, pero no es así, porque “es pasajero” aquel sentimiento, hoy lo amas y mañana lo castigas, es porque no te sabes amar a ti mismo, por eso buscas la manera de retener, por eso buscas la manera de llamar la atención, por eso buscas “quién te dé” porque no sabes dar, porque no sabes amar mis pequeños benditos y bienamados.
He aquí esta Bendita Alba, que abriéndose en este día primero del mes de febrero, del Año del Hombre 2025, en el cual el Hombre ha bautizado el mes del Amor: entonces ¿por qué no destilas ese Amor, que salga por cada uno de vuestros poros para vosotros mismos? y así solo fluirá para amar a los demás, para apartar tanta discordia, para apartar tanta maldad, para apartar tanta avaricia, para quitar de raíz toda la mala hierba, todo pedrusco y todo espino. Alejado ha de ser por medio de ese Amor. No vayas por los senderos buscando con quién pelear, buscando culpables a lo que tú mismo has hecho, buscando qué errores lleva vuestro semejante y hermano, porque esos mismos errores que tú contemplas en los demás, es porque tú mismo los posees y quieres arrancarlos de ti mismo. Pero en lugar de hacerlos a un lado, es más fácil juzgar, es más fácil criticar aquel que no te escucha, aquel que no te ve. Dice uno de Los Preceptos “no levantarás falsos testimonios, ni mentiras” y vosotros vas buscando siempre un culpable, a lo que tú mismo has de sembrar y cosechar; tú mismo vas hablando mal del uno y del otro solo por llamar la atención, solo por ser escuchado. Lo he dicho una y mil veces: si no tienes algo importante que decir, sella vuestros labios, no mientas, no falséis porque hay incrédulos que te creen… pero Soy Yo primeramente escuchándote y no es en estos instantes donde me entregarás la cuenta clara y precisa, mis pequeños benditos y bienamados.
Es Tiempo de redimirte, es tiempo de limpiar y desmanchar toda tu bendita envoltura, desde tu crisma y hasta tu calza. No dejes “a un lado” La Luz que he traído para vosotros, aférrate a Ella, porque si tú llevas esa Luz jamás contemplarás la penumbra, aún cuando todas las luces de vuestro alrededor sean opacadas, vosotros llevais Luz propia; no dejes que esa Luz sea “apagándose”, oh Humanidad entera.
¡Oh Pedro bendito y bienamado! ¿qué puedo esperar de ti?
Bendito y alabado seas varón, que tú lo has dicho varón bendito y bienamado: Yo Sois contemplando cada uno de vuestros pasos, más tardas en parpadear que Yo en saber lo que has de hacer, lo que has de decir y a quién se lo haces saber más. Aquellas tentaciones prevalecerán en el haz terrenal, para haceros más fuertes y resistentes a la tentación. Así como existe La Luz, existe la Penumbra; así como existe La Bondad, prevalece La Maldad para que vosotros mismos aprendáis a distinguir y guiar tu propia calza hacia dónde ha de transitar. Mas no temas varón, que Sabiduría e Inteligencia Te He de dar para que sepas sabiendo distinguir entre lo uno y lo otro. Fuerza y Fortaleza para ti, y para los tuyos. No faltará el denario en tu hogar. Mas lleva La Paz y Tranquilidad en vuestro corazón, porque eres irritándote en un instante, mas no temas, que tocándo He de Ser vuestro corazón y así mismo saldrás adelante con Paz y con Tranquilidad. No temas por la Oscuridad que os atravesando es a ti y a los tuyos, que poco a poco iré alejándola varón bendito. Toma y lleva, y aférrate a La Luz varón bendito.
Benditos y alabados sean todos y cada uno de vosotros, que en albas pasadas los hice venir ante Mí para apartarles todo cuanto no les pertenencía. Con Júbilo Sois viendo que algunos han seguido La Parábola Bendita, más con tristeza sois contemplando a los que han caído nuevamente en el error. Pero en Alba Bendita llena de Gracia, los vuelvo a Limpiar a todos por igual, apartando lo que no les pertenece, desde su crisma y hasta su calza, arrancando aquel ropaje hecho jirones y postrando en sus envolturas la ropa engalanada que han de postrar en Alba venidera, en la cual Mi Presencia Sea nuevamente ante vosotros.
No desistan de orar, no desistan de pedir, porque Yo estaré entregando a Manos Llenas, mis pequeños benditos. Hacedme presente de vuestras aguas. Bendito y alabado seas.
Aguas Cristalinas que traídas sois del Río Jordán, limpiadas y desmanchadas han de ser, y convertidas en Bálsamo de Sanidad: aquel que bebiera de ellas, sano y salvo será, en El Nombre que Sois El Padre, en El Nombre que Sois El Hijo, y en El Nombre que Sois La Luz Bendita del Espíritu Santo. Hacedme presente vuestro botón; bendito seas.
He de derramar estas Aguas, primeramente a vuestra Escala, Simbolo de la Hermandad Espiritual. Sea este Rocio derramado a los mares, lagos y ríos. Sea este Rocio derramado a las cárceles y presidios donde estan recluidos mis hijos con culpa y sin ella. Sea este Rocío a vuestras monedillas, que multiplicadas han de ser en lo material. Sea este Rocío derramado a quienes habéis dejado en vuestros hogares desde el primero y hasta el último. Cúmplase así Mi Voluntad Divina. ¡Hecho está!
Benditos y alabados sean, mis pequeños amados, que abriendo Soy su corazón de par en par para recibir de grande manera: Yo que Sois El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo, que sois Maestro de maestros y vosotros sois mis parvulillos que vienen a aprender La Lección, mas al venir a aprender La Lección, no solamente es quedarse con lo que habéis escuchado, sino llevar tarea al hogar cual parvulillos, y hacer de esta Parábola más grande, que sea llegando a más oídos, para que así mismo haya más Bondad entre La Humanidad, porque se está corrompiendo esta Humanidad: porque sois derramando sangre inocente, porque sois así mismo hurtando, ultrajando, mis pequeños benditos y bien amados, este Haz Terrenal. Yo que se los entregué limpio y desmanchado lo habéis corrompido. Ve haciendo lo propio, y no dormites, mis pequeños benditos. Sespierta del Letargo y cúmplase Mi Voluntad en todo momento y en todo instante.
Bendizco de grande manera, a todos aquellos que han depositado el denario para engalanar los manteles, multiplicándose ha de ser en lo material. Y sean en Unión, en Amor, en Paz y en Tranquilidad, Congregación Bendita, Humanidad entera.
Vayan por los senderos y lleven Mi Luz: distribúyanla en las callejuelas, mis pequeños benditos, toquen La Sonora Campana y que sean escuchándola, para que asimismo acudan al Llamado Bendito.
Yo Os pregunto: ¿habéis quedado conformes mis pequeños amados? Benditos seas. Presentes y ausentes, mis hijos benditos y bienamados, Yo derramo en vosotros La Caridad, La Gratitud y El Amor, y otorgo El Perdón mis pequeños, mis hijos; tomad y llevad en vuestras palmas la monedilla, que multiplicada ha de ser en lo material, las Llavecitas del Trabajo, el Jergón, la Miel y la Uva, el Pan Sin Levadura. Tomad y llevad, mis hijos benditos, El Faro Luminoso que iluminara vuestro sendero y El Manto Divino que os protegerá y cubrirá de la intemperie de los tiempos. Tomad y llevad de Mi Bendición: en El Nombre que Sois El Padre, en El Nombre que Sois El Hijo, y en El Nombre que Sois La Luz Bendita del Espíritu Santo.
Mi Paz sea con vosotros.
(Canto: “Adios oh Padre, todos nos vamos…”)