Catedra 1 Marzo 2025

Catedra ETM 1 Marzo 2025

Cátedra de Comunicación Espiritual Divina de Nuestro Señor Jesucristo, El Divino Maestro

Canalizado por: Hermana Concepción

Gloria a Dios en Las Alturas y Paz en La Tierra a los Hombres de buena voluntad. Gloria a Dios en Las Alturas y Paz en La Tierra a los Hombres de buena voluntad. Gloria a Dios en Las Alturas, y desciende mi Espíritu Limpio y Puro de La Escala de Perfección y de ahí a la de Jacob, y de ahí a vuestro propio entendimiento humano. Bienvenidos sean los que vienen por primera, por segunda y por tercera vez, y los que aposentados sois ya en este Bendito Redil Sacrosanto.

Os doy de la bienvenida en esta Bendita Alba Llena de Gracia: Alba primicia del mes de marzo del Año del Hombre 2025, en el cual Mi Aposento es en Espíritu y en Verdad, en carnes pecadoras. Tomad de vuestro banquillo, Congregación bendita, Humanidad entera, y escuchar con atención Mi Consoladora Parábola.

Benditos y alabados sean los unos y los otros, en esta Bendita Alba Llena de Gracia, en la cual se abre de par en par, para recibir a cada uno de vosotros de grande manera. Más vosotros abrid de vuestro corazón para que seáis escuchando Mi Consoladora Parábola que he traído para vosotros.

Oh Humanidad entera: ve y contempla -corazones de buena voluntad- La Luz y La Gracia, La Fuerza y La Fortaleza que he traído para cada uno de vosotros. Y en arrepentimiento no seréis mis pequeños benditos, porque grande es lo que traigo para vosotros. Más vosotros, no los quiero contemplar en el sueño, en el letargo, en el aquel pesado cansancio, en el desamor, mis pequeños benditos.

¡A la Alerta y a la Alerta! os lo dice vuestro Jesús Bendito: quiero contemplaros como aquellos “soldados en preparación”, como aquellos “soldados” en el entrenamiento continuo, para que a sí mismo seais fuertes como aquel Roble; porque he de aquí, cuando sea llegando, aquella “guerra profunda” con aquella intemperie de Los Tiempos, con aquella desolación, con aquellas pestes, con aquellas enfermedades… ¿Dónde estaréis vosotros si se encuentran en el letargo, oh Congregación Bendita? Los he venido a preparar Alba por Alba, y vosotros sois en el dormitar mis pequeños benditos. ¿Dónde quedará vuestra Fé cuando contempléis todo lo que ha de venir para vosotros? ¡No, mis pequeños! Quiero contemplaros en la Alerta, en la Sumisión y en la Obediencia. Todos y cada uno de vosotros fueron reclutados como soldados, no por sus buenas acciones, no por su bondad, sino para que redimas lo que habéis hecho en tiempo atrás.

Más así mismo, mis pequeños, con tristeza vengo contemplando que algunos de vosotros aún estando en el Doctrinar sois cometiendo los mismos errores de antaño: porque sois en tropiezo, porque no sabes quitar obstáculos, porque vas tropezando con la misma roca, porque así mismo vas sembrando la “mala hierba”, vas cultivando los “espinos”, y no es esa Mi Voluntad, Congregación Bendita. Mi Voluntad es que derrames Amor y Caridad, y palabras de Consuelo y de Aliento, no la lengua viperina que contemplo en vuestros labios maldiciendo y mal mirando a vuestro semejante y hermano, sino orando por él, y pidiendo perdón por él y por vosotros mismos.

¿Quién eres tú para juzgar, mis pequeños amados? Dejadlo todo en vuestras Manos de tu Jesús Bendito. No eres tú aquel juez que ha de entregar el perdón. No eres tú aquel juez que ha de saber que le corresponde a cada uno de tus hermanos. No eres tú el juez que ha de determinar quién es preso y quién es en libre de albedrío… No sois vosotros mismos corazones, si no fuese Mi Voluntad, no tendrías potestad. Mas te dejo al libre albedrío, para ver qué pasó llevas y qué paso guías hacia La Luz o hacia la penumbra, mis pequeños benditos. Mas das un paso aquí sentado hacia La Luz, más vas en retroceso hacia la penumbra, y no es ésa Mi Voluntad, mis pequeños benditos.

Mas así mismo, pasos lentos pero seguros hacia La Luz -mis pequeños benditos- en preparación los quiero contemplar, en guardia y no estando en el letargo, porque puedes ser sorprendido y lo lamentarías; porque así mismo mis pequeños, alba por alba Os digo que estés a la Alerta -mis pequeños benditos- y vosotros sois solamente un Alba por Alba en la que no escuchas: eres a la Alerta, pero pasan dos, tres albas, y te olvidas y vuelves nuevamente a tus lujurias y a tus vanidades, a tus avaricias y egoísmos.

¿Qué esperas entonces de Mí, mis hijos benditos? ¿Qué esperas de tu Padre? ¿Qué esperas de tu Maestro?, si La Lección te la he entregado Alba por Alba, y vosotros en lugar de abrir ese Librillo para continuar con la lectura, lo eres cerrando y archivando mis pequeños benditos. En todo momento y en todo instante debe ser abierto esas páginas de ese Libro, para que estés al Alerta y al día mis pequeños benditos, y no seas en la sorpresa, mis pequeños amados.

Ve por Los Senderos y entrega Mi Parábola Bendita. Te llamarán “loco”, te llamarán “vanidoso”, te llamarán “egoísta”, te llamarán “brujo” y “hechicero”, ¿y qué puedes esperar -mis pequeños benditos- si a Tu Padre y a Tu Jesús Bendito le hicieron lo mismo? Tú siéntete orgulloso de lo que eres y de lo que sabes, y no lo eches en saquillo roto, mis pequeños benditos. Sé el Profeta,  más siempre con La Verdad, no con vanidades y no con lo que no te corresponde mis pequeños; porque te he contemplado blasfemar, te he contemplado mentir, te he contemplado alardear mis pequeños benditos, con lo poco o mucho que Yo te he entregado.

Te vas alardeando delante de los tuyos: tú dices “que sabes”, “que eres”… Demuéstramelo a Mí mismo, mis pequeños benditos, no solamente de dientes para afuera. No digas a tus conocidos, dímelo a Mí mismo y cúmplelo, así tal cual lo dices mis pequeños benditos y bienamados. No duermas, levanta vuestra calza y sigue a vuestro Maestro pero con Honor, con Humildad, con Amor, no con falsedades, no con mentiras, no con vanidades, mis pequeños benditos y bienamados.

Sé sumiso y sé obediente, y ve y contempla que Mi Casa se encuentra abierta para recibiros de grande manera los unos y a los otros. Sois vosotros quien no se acerca a La Casa, sois vosotros quienes cierran la portezuela, sois vosotros que dudas en regocijarte de Mi Luz. Porque para ti es más importante tus vanidades y tus materialismos, porque para otras cosas dejas de lado toda pereza, dejas de lado todo lo que estás haciendo cuán importante sea, sin importar todo, lo dejas por acudir a aquel llamado.

Pero al Llamado de vuestro Jesús, no es tan importante porque no vienes, no acudes al Llamado porque no acudes al Cumplimiento, porque no acudes a tu Preparación, porque no eres capaz de dejar tu Materialismo por un segundo, por un instante, para cumplir con lo que tú mismo me prometiste: Yo no te lo impuse, mis pequeños benditos. Mas así mismo -mis pequeños- hoy te otorgo El Perdón a todos tus errores cometidos y sin cometer, porque aún este es “un tropiezo” y faltan muchos más, porque aún conservas aquella carnecita pecadora, y es aquella carnecilla la que te induce a la Oscuridad, mis pequeños benditos. Porque aún no puedes dejar de lado el materialismo. Más Yo te pregunto: ¿llevas La Fé en tu Jesús Bendito? Hazlo corazón bendito. No dudes en actuar, no dudes en hablar, porque llevas los pensamientos, pero ahí se guardan porque no tienes la capacidad, no tienes la preparación para tú mismo salir adelante, y sacar adelante a los vuestros; porque eres en “dudas”, porque eres faltos de Fe, porque quieres contemplar con tus ojos materiales; porque quieres escuchar con tus oídos materiales, cuando en el fondo de vuestro corazón, has escuchado que Yo te hablo en tus sueños, me he acercado a ti y has dudado; porque siempre me encuentro a tu lado y me excluyes; porque así mismo, he estado frente a ti y me ignoras ¿Qué esperas entonces de Mí, si cuando Yo te he llamado me das de las espaldas?

Mas no temas, que hoy te entrego El Perdón, y hoy estoy para vosotros. Como Os lo dije en un Tiempo atrás: mientras estén dos o tres reunidos en Mi Nombre, podéis pedir y concedido será, podéis elevar vuestra Plegaria y Yo la escucharé. Más abre tu corazón de par en par, no vuestros labios a la blasfemia, a la mentira y a la vanidad. Abre tu corazón y entrega lo que tienes en él; aparta la maldad, aparta la avaricia, aparta la lujuria, aparte el egoísmo, no estés ansiando “lo que otros tienen”. No estés ansiando y deseando aquel denario; con lo poco que posees o mucho que posees, con ello puedes lograr salir avante y adelante, porque no te ha faltado El Pan de cada día, mis pequeños benditos, porque tienes un Techo donde cubrirte de la intemperie de Los Tiempos, tienes la Sandalia y tienes el Ropaje que necesitas… ¿para qué envanecerte de más, para qué llenarte de cosas que no necesitas y no te hacen falta? Lleva lo necesario a tu hogar, nada más no te llenes de cosas inservibles que solamente están atrayendo la penumbra a vuestro hogar.

Más así mismo, limpiando y desmanchando he de ser de vuestra envoltura, desde tu calza -mis pequeños benditos- y hasta tu frontal, y de tu frontal a vuestra calza; por dentro y por fuera desmanchados sois, y así mismo quiero contemplarte en albas venideras. No quieras tomar lo que no te pertenece, porque en vano será; aunque tomes lo de otros, lo que no te corresponde, lo que no te pertenece, no lo contemplareis ni tú mismo, porque esfumándose será en tu palma, porque no es tuyo -mis pequeños benditos-.

Siéntete orgulloso de lo que tú logras con tus propios palmos, con tu propia esencia, con tu propio esfuerzo, y no anheles lo que tienen los demás, porque a eso se le llama Envidia, y Yo no quiero eso para vosotros. Al contrario, bendice a aquel de vuestro hermano que ha logrado; a alguien alábalo, pero para ti mismo, no para ellos, porque los haces más egocéntricos, mis pequeños benditos.

Da un abrazo fraternal a aquel que creas que lo necesita y lo merece. No vayas por las callejuelas abrazando a medio mundo, porque no sabes las malas energías que han de dejar para vosotros; vosotros sois Luz, sois Faro Luminoso que llevas a aquellas penumbras. Más así mismo mis pequeños benditos, como ese Faro Luminoso atraen aquellos insectos, así sois vosotros más; por ello mismo siempre cúbrete con Mi Plegaria y con Mi Luz, para quitar todo aquel insecto que esté acercándose a ti. Analiza, analiza, mis pequeños, y en reflexión quiero contemplarte.

Ora en las noches, ora por las mañanas y no desistas de orar, porque la maldad nos acecha no solamente en un instante, sino en cualquier momento mis pequeños benditos y bienamados. Siempre al Alerta, mis pequeños benditos. Sé fuerte como el Roble, mas lleva La Fe, el Amor en vosotros mismos: cree en ti, en lo que eres capaz de realizar, mis pequeños; en lo que has enfrentado cada una de las albas que has pasado en esta Tierra.

Más así mismo mis pequeños, no desistas de pedir a tu Jesús Bendito, porque todo cuanto pidas te será entregado; no pidas riquezas, de aquel denario porque aquello atrae maldad, atrae avaricia y lujuria. Pide en abundancia Salud, Paz, Tranquilidad y Amor, y todo aquello te será concedido y el denario llegará sin que lo pidas, porque tú lo atraerás por tus acciones mis pequeños benditos y bienamados.

Oh Pedro amado, ¿qué puedo esperar de ti? … No temas varón bendito y bienamado, que La Luz ha de cubrir tu envoltura, tu hogar y tu esencia. Sabiduría y Eentendimiento entrego a tu cerebro y cerebelo para que seas guiando al Ovejal Bendito. Tomad y llevad -varón amado- de Mi Báculo Bendito de Elías, para que seas en Sumisión y Obediencia guiando al ganado. Tomad y llevad varón bendito. Levanta vuestra casa y sigue a tu Maestro.

Benditos y alabados sean corazones de buena voluntad. Mas Os dice vuestro Jesús: Preparaos mis hijos benditos a lo que ha de venir, y en todo instante levántate de ese letargo, levanta esa pereza, levanta ese sueño, porque así mismo Os estaré contemplando a cada uno de vosotros. 

Os digo en esta Bendita Alba Llena de Gracia, que Os estaréis en Preparación alba por Alba, mis pequeños benditos. Voy a pedir que aquella de mi pequeña que se encuentra de Guardián en estos instantes, será el nuevo Ruiseñor. Y a quien había otorgado el cargo de Ruiseñor, será el Guardián de ahora en adelante. Llegar a tiempo y a la hora para cumplir, mis pequeños benditos. Mas vosotros deberéis de estar aquí instantes antes que El Pueblo Bendito de Israel. Para vuestra Preparación, mis pequeños benditos, acercarse a La Escala al llegar, y elevar una Plegaria y dar las Gracias por lo que has obtenido en esa Bendita alba, y tomar vuestro Hábito y vuestro banquillo. Al único que le permito llegar posterior, y es por la distancia, es a Josué -mis pequeños benditos- y es por el arduo camino que recorre, mis pequeños benditos y bienamados. Más así mismo, antes de faltar a algún Cumplimiento, deberéis de acercarte a La Escala y pedir El Permiso: no estaré Yo en Persona, como en estos instantes, pero en Esencia ahí estoy, corazones de buena voluntad. Terminando seréis de tu Preparación, aquella alba que has destinado, más así mismo después tendrás una charla profunda analizando cada uno de vuestros cargos, cuál es la labor de cada uno de vosotros, y así mismo La Preparación que debéis de tener para que seas saliendo adelante, porque son parvulillos que no han comprendido La Lección, y el alba que ha sido destinada -mis pequeños benditos- para entregar La Sanidad al Pueblo Bendito de Israel, será de igual manera, haya o no haya Pueblo, corazones de buena voluntad. Si no hay Pueblo terminando aquella unción para vosotros mismos, quitar todo lo que habéis recogido en estas albas pasadas. Así mismo, mis pequeños benditos te tomaréis de la mano y entregarán una Plegaria por El Mundo entero, mis pequeños benditos, por aquellos enfermos y por aquellos que se encuentran recluidos en aquellos hospitales, cárceles y presidios mis pequeños benditos, ¿me habéis escuchado? Bendito sean, y cumplida sea Mi Voluntad en todo momento y en todo instante.

Hacedme presente de vuestras aguas. Aguas Cristalinas que traídas sois del Río Jordán, limpiadas y desmanchadas han de ser, y convertidas en Bálsamo de Sanidad: aquel que tomaré de Ellas, Sano y Salvo será porque Esa es Mi Voluntad, en El Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Hacedme presente vuestro ramaje. Bendito seas. He de entregar primeramente el Rocío a vuestra Escala, Simbolo de la Hermandad Espiritual. Sea derramado este Rocío a vuestras Aguas. Sea este Rocío a vuestros hogares y a quienes habéis dejado en ellos. Derramado sea este Rocío a Mis Pedestales, a Mis Discípulos, y a todos y cada uno de los que se encuentran presentes, y aquellos que tú llevas en vuestro corazón.

Benditos y alabados sean, corazones de buena voluntad. Habéis recibido de grande manera, habéis sido limpiados y desmanchados desde su crisma y hasta su calza, mis pequeños benditos. Has sido limpiado y desmanchado en su envoltura, su espíritu, y todo su ser, mis pequeños benditos.

Escuchar y analizar. Mi Parábola Bendita es corta -mis pequeños- pero cuan profunda para llenar de vuestro ser y de vuestro corazón, mis pequeños de buena voluntad.

¿Tenéis alguna petición que hacerme de viva voz, o me quedo con el corazón que has abierto para Mí?… Benditos sean: han guardado silencio, entonces me quedo con lo que he escuchado de vuestros corazones, y no teman qué concedido será. Limpiados y desmanchados han de ser cada uno de vuestros senderos, mis pequeños benditos y bienamados. He de entregar de grande manera a vuestros palmos, limpiados y desmanchados han de ser para recibir de grande manera de Mi Monedilla, que Yo entrego -mis pequeños benditos-. Tomadla y llevarla estas Llavecitas del Trabajo que no falten para vosotros. Tomad y llevad -mis hijos benditos- de aquel Jergón, de aquella Miel, de aquel Pan Sin Levadura, de aquel Techumbre. Tomad y llevad, mis pequeños, a Manos Llenas.

Os pregunto, ¿habéis quedado conformes? Bendito sean. Que por vuestra conformidad, Yo les Limpio y les Desmacho, y les entrego de Mi Bendición: en El Mombre que Sois El Padre, en El Nombre que Sois El Hijo, y en El Nombre que Sois La Luz Bendita del Espíritu Santo.

Ve por El Sendero que te he trazado lleno de Luz, y no te quedes en el camino, mis pequeños. Recordad: pasos cortos, pero seguros, y no pasos agigantados y te encuentres en el tropiezo. 

Ve en Paz y en Tranquilidad. Lleva siempre y actúa en Mi Nombre, mis pequeños benitos, para que contemples de Mi Luz. Sé Sumiso y sé Obediente, y lleva de Mi Luz en todo momento y en todo instante. 

La Paz sea con vosotros.

(Canto: “Adios, oh Padre, todos nos vamos…”)