Catedra 1 Noviembre 2025

Catedra Fieles Difuntos 2025

Conmemoración por Los Fieles Difuntos

Cátedra de Comunicación Espiritual Divina de Nuestro Señor Jesucristo, El Divino Maestro

Canalizado por: Hermana Concepción

Gloria A Dios en Las Alturas y Paz en La Tierra a Los Hombres de buena voluntad. Gloria A Dios en Las Alturas y Paz en La Tierra a Los Hombres de buena voluntad. Gloria a Dios en Las Alturas y desciende Mi Espíritu Limpio y Puro, de La Escala de Perfección hacia La de Jacob y de ahí a vuestro propio entendimiento humano.

Bienvenidos sean los que vienen por primera, por segunda y por tercera vez, y los que aposentados ya sois en este Bendito Redil Sacrosanto. Tomad de vuestro banquillo, Humanidad entera, Congregación amada, y escuchar con atención Mi Consoladora Parábola que he traído para cada uno de vosotros, sin distinción de Raza, de Credo, de Color, porque todos sois mis hijos y a todos os amo por igual, a buenos y malos, mis pequeños benditos y bien amados.

Bienaventurados sean los corazones que gimen y lloran, porque seréis consolados por Mi Padre. Bienaventurados sean aquellos que no tienen el mendrugo de pan, porque seréis ofreciéndoles a cada uno de ellos. Bienaventurado es aquel que es con aquella sed, porque así mismo estaré saciandola. Bienventurados los que sois desde primera hora en preparación para venir a escuchar Mi Consoladora Parárbola, mis hijos benditos y bienamados.

Asimismo presente puedo hacerme en tu Casa de Oración, que hecha y forjada es para recibir a cada uno de vosotros, para atenderlos y cobijarlos, mis hijos benditos y bienamados, en esta Bendita Alba llena de Gracia: Alba primicia del mes de noviembre, del año del Hombre 2025, en la cual Mi Aposento es en Espíritu y en Eerdad, mis hijos benditos y bienamados.

¡Oh varón bendito, que custodiando es el Pórtico! Postrad una vasija con agua en el pórtico, por Caridad. Bendito y alabado seas.

Benditos sois recibiendoos a todos por igual, en esta Bendita Alba llena de Gracia, en la cual recibiendoos sois a tus seres queridos que han trabulado al Solio Divino. Mas no gimas y no llores por ellos, porque ellos están mejor que vosotros mismos, mis pequeños benditos; porque una vez Os dije, mis pequeños amados, que no morís cada uno de vosotros, sino te levantas a La Luz y a La Vida Eterna, mis pequeños amados. Entonces ¿por qué temer a La Muerte, mis pequeños benditos? Mira y contempla que Ella se encuentra aquí a mi lado, mis pequeños benditos, contemplándote y observándote cada uno de tus movimientos y de tus pensamientos mis hijos benditos; no hay por qué temerla, pues todos acudirán a su llamado, mis pequeños amados.

Más jubilosos pueden encontrarse de trabular al Solio Bendito, porque cuentas claras y precisas estarán entregando, mis pequeños amados. Pero en verdad dice vuestro Jesús, que Paz y Tranquilidad y Júbilo encontraréis, mis pequeños amados. Es un tránsitar largo, mis pequeños benditos, como lo es el de La Tierra, mis pequeños amados. Contempla tus calzas como sois en el cansancio y en el dolor; más así mismo, no es comparado con lo que has de tránsitar después de trabular, mis pequeños benditos.

Más aquel cansancio, aquel agotamiento cesará, mis pequeños amados, porque encontraréis La Vida Eterna, mis pequeños amados y benditos. Más aquel de vuestro espíritu, llénese de gozo, mis pequeños benditos, porque al escuchar Mi Parábola más se va iluminando y llenando de todo cuanto poseo para cada uno de vosotros: Aparto todo dolor, y aparto tristeza que no le pertenece a tu espíritu, mis pequeños benditos y bienamados, lo dejo blanco y blanquecino cual copos de nieve, para que asimismo seas entregándolo, oh Humanidad entera. Más he de limpiar y desmanchar también de vuestra envoltura, mis pequeños benditos, ya que esa te pertenece mis pequeños amados. Más así mismo, corazones de buena voluntad, si tú vas decayendo mis pequeños benditos, si vas en desolación, si vas entristeza si vas en enojo, si vas en furia… ¿cómo podrá encontrarse tu envoltura, mis pequeños benditos?, en decadencia mis pequeños amados, con dolor mis pequeños benditos, y no encontrará sanidad alguna mis pequeños amados, porque asimismo tú has permitido que venga en decadencia por tus malos hábitos, mis pequeños benditos, porque no eres reposando como es debido, porque así mismo mientras estas en el letargo, más no reposas corazón bendito, si no que estás en el materialismo, pensando -corazones amados-.

Más aquellos de mis hijos benditos que no sois alimentándose debidamente, qué pueden esperar mis pequeños benditos y bien amados, qué puedan sostenerse en pie vuestra bendita envoltura, mis pequeños amados. Analiza, analiza cada una de Mis Parabolas Amadas, corazones es de buena voluntad.

Mira y contempla a vuestro alrededor, cómo se encuentran aquellos que dicen “ser tus amigos”, aquellos que dicen “amarte y respetarte”; más a sí mismo, mis pequeños benditos, tu entrega el Amor sin distinción alguna, mis pequeños amados. Más en verdad os digo, que aquellos que dicen “amarte”, solamente es de “dientes para afuera” mis pequeños benditos. Aquellos que dicen “respetarte”, das vuelta y ya están balbuceando a tus espaldas. Aquel que tú diste el “abrazo fraternal”, te está entregando, te está enterrando esa “puñalada” mis pequeños benditos y bien amados. Contempla y analiza, corazones de buena voluntad, y no con ello quiero decirte “deja de hacerlo”, sino ponte en oración y eleva La Plegaria, para que puedas contemplar con tu Tercer Ojo, para que puedas distinguir “lo bueno, de lo malo”, para que puedas ser separando la Luz de la Penumbra, mis pequeños benditos y bien amados, para que puedas arropar a los que realmente lo necesitan, y así mismo dejar de lado aquellos que solamente quieren “robar tu inocencia”, aquellos que quieren robar tu Luz, tu Paz y tu Tranquilidad.

Contempla en verdad, que abriéndose sois de par en par Mi Bendito Pórtico, para recibir a todos y cada uno de mis hijos. Mas no juzgues, porque no está en ti -mis pequeños amados-, déjalo en Mis Manos que Yo estaré entregando o quitando cuanto no pertenece, mis pequeños amados. Mira y contempla, mis hijos benditos, aquellos de tus hermanos que se encuentran en el lecho del dolor, mira y contempla a aquellos que se encuentran en desolación, en tristeza y en abandono. ¿Quién de vosotros ha orado por ellos, quién de vosotros ha meditado y pedido en abundancia para cada uno de ellos, olvidándose de sí mismos, mis pequeños benditos? Porque no es menester que pidas para vosotros mismos, porque mientras tú pidas por tu semejante y hermano, a Manos Llenas Yo he de entregar, mis pequeños benditos.

Contempla en estos instantes como sois limpiando y desmanchando vuestro sendero, para que sigas en el tránsitar, mis pequeños benditos y bienamados. Mas no juegues y no lucres con Mi Luz, más no te envanescas, mis pequeños benditos, y no blasfemeis porque Yo voy contempándote cada uno de tus párpadeos, voy contemplando cada uno de tus pasos. A tu Jesús no lo engañas, mis pequeños benditos; podrás engañar a “la multitud” pero recuerda que Yo vengo contemplándote en todo momento y en todo instante. Entonces, mis pequeños, no juegues con Mi Luz, porque cuentas claras y precisas me entregaréis.

Así mismo, ora por los que prevalecen en el Haz Terrenal, porque sois vosotros mismos quienes han de padecer aquellas tristezas, aquellas desolaciones, aquellas intemperies de los tiempos, aquellas hambrunas, aquellas tempestades, aquellas pestes que han de llegar, mis pequeños benditos. Ora por los que prevalecen en él, por los que transitan por las callejuelas, por los que transitan en La Tierra, mis pequeños amados. A los que han trabulado déjalos en Mis Palmos, tú solamente enciende La Lluz para que ellos la contemplen y sigan adelante, mis pequeños benditos.

En estos instantes te pido que tomes la primera Antorcha, y menciones a la cuarta parte de tus seres que han trabulado. Te doy unos instantes para elevar a esos seres que tú has perdido de tu mundo, más no así de vuestro corazón, porque no han sido olvidados mientras prevalezcan en tus recuerdos, en tus pensamientos. Limpio y desmancho esa antorcha, aparto lo que no le pertenece por dentro y por fuera, y guiando será por el senderode Luz y de Gracia aquellos que has mencionado, elévense a La Luz y elévense a La Gracia. Esa primera antorcha, la encenderás cuando seas marchándote a tu hogar.

Bendito seas, así mismo mis pequeños benditos y bienamados, ¿qué esperáis de tu Jesús amado si todo cuanto vas pidiendo te ha sido otorgado, mis pequeños benditos? Más vosotros mismos sois necios, sois sordos, y sois mudos mis pequeños amados. Ve por los senderos que te he trazado, para que encuentres La Paz y La Tranquilidad, para que encuentres El Júbilo mis pequeños benditos y bien amados.

Toma la siguiente Antorcha y menciona a la mitad de tus seres que han trabulado al Solio Bendito, que Yo entregaré La Paz, La Tranquilidad, y si aún es largo su sendero, corto lo haré para que lleguen antes. Sea así cumplida Mi Voluntad, y no la de tu Hermana Humanidad, Yo que soy El Padre, El Hijo y La Luz Bendita de mi Espíritu Santo. Sea pues cumplida Mi Voluntad. Esta será la primera Antorcha que has de encender en tu hogar: esta bendita alba al llegar, postrarás aquella Luz y encendida quedará.

Así mismo, mis pequeños benditos y bienamados hijos, contempla a Mi Ejército de Luz, que postrado está en vosotros, mis hijos benditos y bienamados; no está ninguno de vosotros en soledad, más vosotros sois quienes rechazan a aquellos de mis seres de Luz con vuestros pensamientos vagos, por vuestro mal palabrerío, por vuestras falsedades, por vuestra ansiedad, mis pequeños benditos. Vosotros sabéis por qué lleváis “la ansiedad”, si esto no se sabía anteriormente en Lustros atrás, porque asimismo mis pequeños benditos y bienamados todos aquellos “aparatillos” que sois nuevos para La Humanidad sois trayendo, mis pequeños benditos, todo con gran rapidez; en lustros atrás querías enterarte de “A” y leías, y observabas y escuchabas… Ahora quieres observar y corres al aparato; quieres escuchar y corres; quieres enterarte de algo y lo buscas.

Más así mismo, mis pequeños benditos y bienamados, todo ello te provoca esa ansiedad, esa angustia y esas necesidades, corazones benditos, porque no estás en Paz con vosotros mismos. No te diriges en el diálogo, en la mirada, hacia tu semejante y hermano, porque aún cuando estás cerca de cada uno de ellos, te es “más fácil” comunicarte con ellos por medio de ese aparato. ¡No mis pequeños benditos!, el diálogo es lo que hace la fuerza, la unión, la calidez y el amor, un apretón de manos, o sea sí mismo te entregará y transmitirá lo que necesitas y te hace falta.

Un abrazo fraternal es lo que necesitas para salir adelante, mis pequeños benditos, no aquel aparato, mis pequeños amados: Lejos de venir a reconfortarte, ayudarte a salir adelante, viene a perturbar porque no lo sabes usar, y el “no saberlo usar” no me refiero al saberlo manejar, sino no sabes dejarlo de lado para mostrar tu Humanidad, porque te estás convirtiendo en máquina, mis pequeños benditos, porque dependes de ese aparato, mis pequeños amados. Analiza, analiza cada una de Mis Parábolas, os lo dice vuestro Jesús.

Toma tu tercera Antorcha mis pequeños benditos, y y con ella mencionarás a todos y cada uno de los que son faltando en tu lista de quienes han trabulado. Más asimismo, con esta misma antorcha darás Luz a quienes tú así más creas que lo necesite. A quién de aquellos que han trabulado al Solio Bendito, aún antes de nacer; aquellos que han triblado al Solio Bendito, porque les arrancaron su existir antes de tiempo; aquellos que fueron provocados sus propios accidentes; aquellos que fueron trabajados por aquellas manos oscuras y pecaminosas; aquellos que aún así mismos se quitaron el existir; son todos y cada uno de ellos, quienes aún su transitar es largo, pero asimismo Yo los recibiré de grande manera. El perdón otorgo para cada uno de ellos y un paso agigantado han de dar para llegar al Solio Bendito. Sea cumplida Mi Voluntad. Esa Antorcha la encenderás mañana, corazones benditos, y ahí prevalecerá junto con el restante, como sea cumplida y deseada tu voluntad. Si quieres ocuparla para todos y cada uno de ellos, o si quieres ocuparlas y guardarlas para tu propio beneficio, mis pequeños benditos. Sea esa tu voluntad, que La Mía Hecha Ha Sido.

¡Oh Pedro bendito! Qué puedo esperar de ti.

Bendito y alabado seas varón, que asimismo todo El Ejército de Luz se encuentra presente en La Casa de Oración, Mi Madre no podría faltar. Todos y cada uno de vosotros privilegiados sois por tener a Las Divinidades, conocerlas y escucharlas. Vé por las callejuelas entregando Mi Parábola Bendita, o por lo menos “tocando el hombro” de aquellos que me necesitan. Tomad y llevad varón amado, para ti y para los tuyos y para toda tu Hermana Humanidad. Hecho ha sido varon bendito.

Y todos y cada uno de vosotros, transitar por la callejuela entregando Mi Parábola como Yo la entrego a vosotros mismos: sin quitar ni postrar palabra alguna, ni sentirte “que tú eres quien da” mis pequeños amados, porque así mismo todo cuanto hagas en Mi Nombre, en beneficio  será para ti… Pero si quieres “engrandecer tu ego”, corazones benditos, nada entregarás mis pequeños amados, porque todo será esfumándose de tus labios, de todo tus ser.

Acercarme de las Aguas. Bendito y alabado seas. Aguas cristalinas que traídas sois del Río Jordán, limpiadas y desmanchadas han de ser, y convertidas en Bálsamo de Sanidad: aquel que bebiere de Ellas, Sano y Salvo será. Dadme de tu botón, por caridad; bendito seas. La Luz y La Gracia, La Fuerza y La Fortaleza, La Paz y La Tranquilidad, La Luz has de recibir en estos instantes. Más primeramente ha de ser a vuestra Escala Símbolo de La Hermandad Espiritual. Sea derramado este Rocío a aquellos de mis hijos, a tus hogares y a quienes habéis dejado en ellos cúmplase así Mi voluntad, y no la vuestra.

En verdad Os digo, mis pequeños amados: dejar, soltad, dejad el materialismo, no te aferres a lo que posees, no te aferres a tener mis pequeños benditos, porque al trabular a mi Solio Bendito nada se irá contigo, como llegaste te he de recibir, mis pequeños benditos, con los palmos vacíos, pero con tu espíritu Limpio y Puro mis pequeños amados. Apártate de las vanidades, apártate de los egoísmos, apártate de las lujurias, de los malos pensamientos y del mal palabrerío.

Prepárense ahora que están a Tiempo, no quieran prepararse cuando se encuentren en el hecho del dolor, porque quizás ni siquiera tomen aquel camastro y sean sorprendidos, mis pequeños hijos.

Analicen cada una de Mis Plegarias, analicen cada una de Mis Parábolas, y no dormiten, sino a la Alerta, a la Alerta mis pequeños amados. Vean y contemplen a vuestro alrededor, qué pueden esperar si todo está corrompido. Sean vosotros comenzando con La Nueva Era, limpiando y desmanchando primeramente vuestro andar, cada uno de sus pasos y así mismo todo será limpiado y desmanchado por Mi Mano Poderosa, mis pequeños benditos. No juzgues, no critiques, no malmires, ve en Paz por El Sendero, y ama a tu semejante y hermano.

Mas Yo Os pregunto, Humanidad entera: ¿habéis quedado conformes? Benditos sean, que por vuestra conformidad Yo entrego a Manos Llenas: tomad y llevad, mis hijos benditos, del Pan sin levadura, del Jergón, de la Uva. Tomen y llevenm mis hijos benditosm de las Monedillas que multiplicadas serán siete veces siete. Más tomad y llevad de las Llavecitas del Trabajo, que los pórticos abriéndose serán y nada faltará en vuestros hogares.

Tomen y lleven de Mi Bendición, Yo que Soy El Padre, El Hijo y La Luz Bendita del Espíritu Santo. Mi Paz sea con vosotros.

(Canto: “Adios oh Padre, todos nos vamos…”)