Conmemoración por el dia de Los Santos Arcángeles
Cátedra de Comunicación Espiritual Divina de Nuestro Señor Jesucristo, El Divino Maestro
Canalizado por: Hermana Concepción
Gloria a Dios en Las Alturas y Paz en La Tierra a los Hombres de buena voluntad. Gloria a Dios en Las Alturas y Paz en La Tierra a los Hombres de buena voluntad. Gloria a Dios en Las Alturas, y desciende Mi Espíritu Limpio y Puro, de La Escala de Perfección hacia La de Jacob, y de ahí a vuestro propio entendimiento humano.
Bienvenidos sean por primera, por segunda y por tercera vez, y los que aposentados sois ya en este Bendito Redil Sacrosanto. Pasad y tomar de vuestro banquillo, Humanidad entera, Congregación amada, y escuchad con atención Mi Consoladora Parábola, que Yo Os doy de la bienvenida a todos por igual, sin distinción alguna de Raza, de Credo, de Color, porque todos sois mis hijos, y a todos amo por igual.
Hacia La Luz y hacia La Gracia. Benditos sean los que prevalecen en El Sendero y benditos sean los que se han quedado atrás. Bendecidos serán los unos, y bendecidos serán los otros, oh Humanidad entera, oh Congregación amada.
Yo Os doy de la bienvenida en esta Bendita Alba llena de Gracia: Alba primicia del mes de octubre del año del Hombre 2025, en la cual Mi Aposento es en Espíritu y en Verdad por medio de esta carne pecadora, por la cual me vengo a comunicar con vosotros, en vuestro propio idioma, en vuestro propio dialecto, para que sean escuchando de viva voz -oh Humanidad bendita, oh Congregación amada-.
Abrir de par en par de vuestro corazón, para que haya una Comunicación de Espíritu a espíritu, mis hijos benditos y bienamados. Bienaventurados sean los unos y los otros, bienaventurados aquellos que sufren el dolor, la tristeza y la congoja, porque sois elevados a La Luz y a La Gracia, porque seréis consolados por Mi Madre Amorosa, por Elías y por El Ejército Espiritual oh mis hijos benditos y bienamados.
Recordad, mis pequeños, que para ser Servidores de Tu Jesús Amado, para ser Servidores del Padre Amado, de Mi Madre Amorosa, y de todo Ser Espiritual, debéis de tener tres cosas mis, pequeños benditos. La primera, saber escuchar, mis pequeños benditos; porque todos sois “oyendo”, mas no sois escuchando mis pequeños benditos y bienamados. Porque dices “oírme” mis pequeños amados, dices “analizar” toda Mi Parábola Bendita; más si Yo te preguntara en estos instantes, tus labios sellarías mis pequeños benditos. La segunda, comprende y aprende, mis pequeños benditos. Asimismo mis pequeños amados, escuchan y comprenden todo cuanto se te es diciendo, mis pequeños benditos, porque cada uno de vosotros no viene contemplando y escuchando a vuestra “propia conveniencia”, mis hijos benditos y bienamados. Más tercera, mis pequeños benditos, es aquella de seguir la enseñanza. Escuchar, comprender y llevar a cabo cuanto has aprendido, a mi imagen y semejanza, mis pequeños benditos y bienamados.
Contemplad mis pequeños, que vosotros elevados seréis en el Alba Primicia en la cual vosotros guiados con La Luz y La Gracia seamos imitando a tu Jesús Bendito. ¿Más cómo lo irás imitando, mis pequeños amados?, no repitiendo Mis Palabras, sino llevándolas a cabo mis pequeños benditos; porque Yo no escucharé de tu gargantilla lo que viene saliendo, porque esa palabra el viento se ha de llevar, y esfumándose será. Lo que he de contemplar sois vuestras acciones, oh Humanidad entera y bendita; ello lo iré guiando, y lo iré contemplando mis pequeños benditos y bienamados.
Recordad que no es más el que “posee abundancia”, mis pequeños benditos, de aquel materialismo, sino aquel que posee abundancia de Sabiduría y Entendimiento, Comprensión, mis pequeños benditos y bienamados. Porque no por tomar libros y libros en tus palmos amados has de aprender, mis pequeños benditos, si no con el actuar mis pequeños amados. Lleva a cabo lo aprendido, para que puedas lograr tener La Sabiduría, La Inteligencia que tanto has pedido, mis pequeños benditos; no te sientes en el letargo, esperando a lo que “ha de llegar” a tu frontal, a vuestra envoltura y a vuestro pensamiento, porque hoy Yo vengo entregándote a Manos Llenas, mis pequeños benditos; pero allá tú si lo retienes o lo dejas ir. Analizando, analizando seas cada una de Mis Parábolas Amadas, ¡oh Humanidad entera, oh Congregación Bendita!
Mirad y contemplad todo lo que he traído para cada uno de vosotros. Mirad y contemplad lo que llevas a cuestas mis pequeños. En albas atrás -pequeños benditos- Yo dejé vuestra ropecita blanca y blanquecina cual copos de la nieve; más tú con tu actuar y en tu andar, has llenádola del fango, mis pequeños benditos. En esta bendita alba llena de Gracia, nuevamente quito el ropaje hecho “jirones” y postro la Vestimenta Engalanada para que puedas prevalecer adelante y avante en el transitar, mis pequeños benditos.
Largo es El Sendero que has de transitar, mis pequeños benditos, para llegar a La Luz y a La Gracia. Más no debilites con tus “vagos pensamientos”, no te quedes en el camino… ¡Tómate de Mi Mano! mis pequeños benditos, que Yo guiaré tus calzas, Yo guiaré tus pasos hacia La Luz.
Contempla en verdad, que a Mis Discípulos los quiero fuertes y valientes, mis pequeños benditos: aprendiendo a escucharme, aprendiendo a entenderme, y aprendiendo a imitarme mis pequeños benditos y bienamados.
Aprende a amar a vuestro prójimo, aprende a perdonar, aprende a ser sumiso y obediente ante El Mandato Divino, no te doblegues ante la multitud, no seas desvaneciendo ante aquellos que se dicen “con el poder”, porque no es más aquel que duda de Mi Palabra, aquel que se cree “rey”, aquel que se cree “dueño”, aquel que tiene o “cree tener la potestad”… porque no se mueve la hoja del árbol, si no es Mi Voluntad, mis pequeños benditos.
Si Yo te digo en estos instantes “tú tienes La Potestad de Sanar”… ¡créelo mis pequeños benditos! Porque con “una mínima de duda” estás dejando atrás todo cuanto has aprendido, mis pequeños amados, alba por alba. ¿No te he dicho que mantengas Fe Viva, y apartarte del materialismo?, porque para vosotros primeramente es todo lo que puedes contemplar y no lo que puedes sentir. Aprende a discernir, mis pequeños benditos y bienamados.
Te preguntarás cómo fueron “cayendo” cada uno de Mis Apóstoles, mis pequeños benditos; y en verdad os digo que no sufrieron. Aún cuando perecieron de grande manera, como aquel del Pedro, que fue cruciíficado pero no quiso seguir mis pasos, y pidió postrarse de cabeza, pero resucitó como lo hizo vuestro Jesús, mis pequeños benditos, y no padeció. ¿Por qué no padeció?, porque llevó Fe Viva en El Todopoderoso.
Ve a Juan, cómo fue quemado -mis pequeños benditos- y no pereció, no sufrió daño alguno, porque elevó su plegaria en el instante mismo, y aquel fuego no le dañó. Y así te puedo ir diciendo uno a uno, de cada uno de Mis Discípulos. ¿Qué quiero decirte con ello mis pequeños benditos?, que no desistas de pedir, y no desistas de creer que todo cuanto tú me pides, Yo Os te lo concederé; más es tu Fe quien te hará creer o quien hará “dudar”, mis pequeños benditos, porque mira y contempla que he postrado todo para vosotros en charola de plata, vosotros sabéis si lo tomas o lo dejas mis pequeños benditos y bienamados. Todo cuanto tú puedes contemplar no lo hice para Mí, mis pequeños hijos benditos, sino lo hice para vosotros: las aguas, los vientos, el astro rey, la luz, la oscuridad… todo ha hecho y ha sido forjado para el bien de vosotros, más vosotros vienes balbuceando a tu alrededor, maldiciendo los rayos del sol porque vienen con intensidad, vienes blasfemando de los vientos tan fuertes que soplan las nubes de las aguas, que vienen con cual furia, mis pequeños benditos.
Mas en verdad Os digo, mis pequeños, no es Mi Voluntad que vengan desatados con tal furia, sino vosotros mismos han hecho que todo eso sea con furia destatada, mis pequeños benditos. Porque Yo Os lo envié de forma “limitada” para que lo apreciaras, para que así mismo lo disfrutaras. Pero vosotros, por vuestras acciones, por vuestras actitudes, todo lo enfangan y culminaron con todo cuanto a su paso pudieron encontrar.
Ve y contempla que el árbol lo reconoces por su fruto, mis pequeños benditos y bienamados, así déjame reconocerte a ti por vuestras acciones, y no por tu palabrerío. No es más ante Mí el que habla tanto y no dice nada, sino el que sin hablar actúa y hace más que mil palabras. Espero escuches y no “oigas”, espero actúes y no “quedes en el letargo”, espero aprendas y no “dejes ir” todo cuanto he traído para vosotros.
¡Oh Pedro bendito!, qué puedo esperar de ti. Bendito y alabado seas varón, que Yo escucho a cada una de las palabras que vienes trayendo, varón bendito; y el perdón otorgado ha de ser por toda tu hermana Humanidad, asi mismo para ti: entrego Don de Sabiduría y Entendimiento, Paz y Tranquilidad para que seas saliendo adelante. Tomad y llevad varón amado, para ti, para los tuyos y para que seas repartiendo entre la multitud. Toma y lleva, más levanta vuestra calza y sigue a tu Maestro. Bendito seas.
Eleva vuestros pensamientos, contemplo vuestro corazón, contemplo tu padecer, mas contemplo también vuestros júbilos. No temas por lo que ha de llegar para vosotros, porque fuerte te haré y podrás saltar aquel “peduzco” y aquel “espino”, y tú mismo lo apartarás de tu sendero. Mas sé fuerte a lo que han de contelar tus pupilas, y lléva la Fe en que Yo estaré ahí para vosotros, en el momento en que tú seas llamandome con el palpitar de vuestro corazón, ahí me encontraré mis pequeños benditos. Mas no quieras llamarme con aquel “grito de voz en cuello” porque no escucharé, mis pequeños benditos y bienamados.
Contempla en verdad, todo lo que he traído para cada uno de vosotros, y bendecidos seréis los unos y los otros. Unión entre vuestras parejas, Paz y Tranquilidad con los que a su alrededor pueden encontrarse. Atando he de ser aquellas manos que sois haciendo el mal, más aprende a perdonar, para que así mismo desistan de hacer el mal, mis pequeños benditos, y no eres tú quien los ha de juzgar; ponlos en Mis Palmos, que Yo estaré pidiendo las cuentas claras y precisas; tú solamente déjate llevar con fluidez, con lo que es Mi Voluntad que es la Paz, la Tranquilidad y el Amor. Aprende a perdonar, quita egoísmos, quita vanidades de vuestro sendero, guía a todo el que puedas con el Ejemplo, con Sabiduría y con Entendimiento mis pequeños benditos y bienamados.
Oh Pedro bendito y bienamado, acercarme de tus aguas. Bendito y alabado seas. Aguas cristalinas que traídas sois del Río Jordán, limpiadas y desmanchadas han de ser, y convertidas en Bálsamo de Sanidad: aquel que tomare de Ellas, Sano y Salvo será porque esta es Mi Voluntad, en El Nombre que Sois El Padre, en El Nombre que Soy El Hijo, y en El Nombre que Soy El Espíritu Santo. Una gota de Mi Preciosa Sangre cual Bálsamo de Sanidad. Acercarme de vuestro botón. Bendito seas.
Primeramente he de entregar este Rocío a vuestra Escala, Símbolo de La Hermandad Espiritual. Sea este Rocío derramado en vuestras las lejanas y cercanas comarcasaguas, aquellas que se encuentran en desolacion. Sea derramado este Rocio a los mares, lagos y rios. Sea derramado este Rocio a los caminos y caminantes, a las montañas altas y bajas. Sea este Rocio a los campos y campesinos. Sea derramado este Rocio a las carceles y presidios donde se encuentran recluidos aquellos de mis hijos con culpa y sin ella… Sea derramado este Rocio a todo ser viviente en el Haz Terrenal. Sea derramado este Rocio a toda la Humanidad entera, a aquellos que piden a gritos y aquellos que cierran de su gargantilla. Derramado sea este Rocío en vuestras aguas que convertidas serán en Bálsamo de Sanidad, a vuestras monedillas que multiplicadas serán en lo material, a vuestras antorchas que serán iluminando vuestro sendero y vuestro hogar. Sea este Rocío derramado a vuestros hogares y a quienes habéis dejado en ellos. Hecho ha sido, Pedro bendito, levanta vuestra calza.
Hecho ha sido, mis pequeños benditos, he derramado de grande manera a toda tu Hermana Humanidad. He entregado El Perdón para ti y para los tuyos. He de entregarte Sabiduría y Entendimiento varones y mancebas, para que seas llevando a cabo Mi Doctrinar.
Contempla que en ningún momento estáis solos. Te he contemplado con ganas de correr, con ganas de salir y no regresar jamás; te he contemplado con ese dolor, con esa tristeza, con esa congoja, he aquí mi hombro para vosotros. Te he contemplado con el dolor en tu envoltura bendita, ten Fe de grande manera y ese dolor desaparecerá porque esa es Mi Voluntad Bendita. Levantándose han de ser los que el camastro se encuentran, y trabulando a mi Solio Bendito los que es Mi Voluntad de recibir, mis pequeños benditos y bienamados.
Jamás “dudes” de pedir, porque Yo te estaré entregando. Jamás temas de llorar, porque tus lágrimas serán enjugadas. Pide por aquel de “tu enemigo”, pide por aquel, entrega lo que sea Mi Voluntad, porque aún cuando seas entregando a manos llenas, no quedarás con los palmos vacíos, sino al contrario, multiplicado ha de ser para ti, mis pequeños benditos y bienamados. Alba bendita en la cual no te encuentras solo, porque he venido con Mi Ejército Celestial: ángeles, serafines, querubines y arcángeles benditos, se encuentran postrados frente a vosotros, mis pequeños amados y benditos.
¿Habéis quedado conformes, Yo Os pregunto? Benditos y alabados sean, que por vuestra conformidad Yo entrego a Manos Llenas: tomad y llevad mis hijos benditos del Pan Sin Levadura, del Jergón, de La Miel y de La Uva. Tomad y llevad de estas Monedillas que multiplicadas sois en lo material, nada faltará en vuestro hogar porque no es esa Mi Voluntad. Toma y llévate de Las Llavecitas Del Trabajo y adelante adelante has de ser en todo momento y en todo instante, mis pequeños benditos.
Llénense de Mi Luz y de Mi Gracia, y dejo de Mi Bendición: Yo que Soy El Padre, Yo que Soy EL Hijo, y Yo que Sois La Luz Bendita del Espíritu Santo.
Mi Paz sea con Vosotros.
{Canto: “Adios oh Padre, todos nos vamos..,”}
Cátedra de Comunicación Espiritual Divina de Nuestro Hermano Mayor San Miguel Arcángel, Capitán de los Ejercitos Celestiales
Canalizado por: Hermana Concepción
En Alba Bendita llena de Gracia, les saluda su Hermano Espiritual Miguel, El Arcángel Bendito.
¿Cómo han dado marcha atrás en El Aprendizaje y en El Doctrinar?, porque no sois avanzando un solo paso, sino encontrar sois el retroceso, mis hermanos benditos y bienamados. Dónde está aquella unión qué tanto hemos pedido para con vosotros, dónde está esa Alegría, dónde está aquel Júbilo… todo aquello lo han “dejado atrás”, pues así mismo os dice vuestro Guiador de Luz y de Gracia: ser en Unión, ser en Fraternidad, ser en Paz, y ser en Tranquilidad, porque he venido a traer de Mi Luz para cada uno de vosotros.
Pero así mismo quiero contemplar La Casa de Mi Padre regocijante, limpia y blanquecina, porque la has dejado “en decadencia”, porque todos y cada uno de vosotros sois “echándose” aquello, como ustedes dicen, “la pelotita” el uno al otro y ninguno hace nada por mejorar, si no lo van dejando al destino, y el destino se nos está consumiendo.
Levantar vuestra calza, seguir al Maestro con Amor, con Paz y con Tranquilidad. No dejéis todo al “ahi-se-va”, oh mis hermanos benditos y bienamados. Contempla que La Balanza la poseo Yo, y Yo contemplo lo Bueno y lo Malo. No permitas que La Balanza se incline a mal, sino a sí mismo que sea balanceada. Escucha y analiza cómo os dijo vuestro Padre y guíate por La Luz; no seas perdiéndote en El Sendero y se adelante; no quedes en el camino, y mucho menos vayas hacia atrás.
¿Dónde está de tu mesar?, no es para mí, mis pequeños, sino para vosotros mismos, para que haya Unión y Fraternidad, Compañerismo, Paz y Amor. Escucha y analiza, y sigue adelante. Tomen y lléven de La Luz y de La Gracia, y no hagan caso omiso, no echen en saquillo roto La Parábola que he traído y la que ha traído Mi Padre para vosotros.
La Luz y La Gracia de Mi Padre quede con cada uno de vosotros.
{Canto: “Poderosísimo Niño, a dónde vas a llegar…”}
