Catedra 1 Abril 2026

Catedra Espiritualista Trinitaria Mariana de Semana Santa 2026

Cátedra Conmemoración de Semana Santa

Cátedra de Comunicación Espiritual Divina de Nuestro Señor Jesucristo, El Divino Maestro

Canalizado por: Hermana Concepción

Gloria a Dios en Las Alturas y Paz en La Tierra a los Hombres de buena voluntad. Gloria a Dios en Las Alturas y Paz en La Tierra a los Hombres de buena voluntad. Gloria a Dios en Las Alturas y desciende Mi Espíritu Limpio y Puro, de La Escala de Perfección hacia La de Jacob y de ahí a vuestro propio entendimiento humano. Bienvenidos sean los que vienen por primera, por segunda y por tercera vez, y los que aposentados son ya en este Bendito Redil Sacrosanto. Pasad y tomad de vuestro banquillo Humanidad entera, Congregación amada, y escuchad con atención Mi Consoladora Parábola.

Benditos y alabados sean los unos y los otros, en los cuales les he dicho una y mil veces que con dos o tres reunidos que pudiesen estar, estaría aquí frente a ustedes mis hijos benditos y bienamados.

Bienaventurados los que sois limpios de corazón; bienaventurados sean los que han levantado su calza a temprana hora para acudir al llamado sonoro; bienaventurados sean los que gimen y lloran porque seréis consolados; bienaventurados sean el sediento y el hambriento porque será saciada su sed y su hambre.

Benditos y bienamados sean -mis pequeños benditos- en Alba Primicia Yo Os doy de la bienvenida a todos y cada uno de vosotros, a buenos y a malos, porque todos sois mis hijos y a todos amo por igual, mis pequeños benditos y bienamados. Yo les recibo de grande manera en esta Bendita Alba llena de Gracia: Alba primicia del mes de abril, del Año del Hombre 2026, en la cual Mi Aposento es en Espíritu y en Verdad, crea El Hombre o no lo crea, benditos y alabados sean mis pequeños amados.

He aquí a tu Jesús, he aquí al Pastor que viene dando de comer y de beber al ovejal bendito. He aquí al Maestro que tiene a sus párvuliillos frente a él, para enseñarles a seguir adelante -mis pequeños benditos y bienamados-, porque te he dado alba por alba de aquellas Armas, de aquella Luz, con las cuales abrirás los senderos para que seas transitando y sea transitando tu Hermana Humanidad. Nada faltará en tu hogar, os lo he dicho siempre mis pequeños benditos. Más aquellos que no tienen el pan que llevarse a la boca, mis pequeños benditos, no es porque sean malos, sino porque no han sabido llevar el pan como es Mi Voluntad: porque sois tirando aquel mendrugo -mis pequeños benditos y bienamados- en lugar de darlo y repartirlo entre tu Hermana Humanidad, mis pequeños benditos y bienamados.

Heme aquí ante vosotros para multiplicar ese pan, como lo hice en Tiempos atrás para sí mismo, mis pequeños benditos y bienamados. Dar cuanto necesitas, mis pequeños, y no seas en padecimiento de aquella hambre, de aquella sed y de aquel frío, mis pequeños benditos. Recuerda aquellos Tiempos en los cuales haciendo Milagros para que creyeras en Mí, mis pequeños benditos y bienamados. Recuerda que aquellos Tiempos, mis pequeños hijos, en los cuales muchos de vosotros me rechazaron, mis pequeños benditos. Recordad aquellos Tiempos, en los cuales incrédulo eras como los sois muchos en estos Tiempos, mis pequeños benditos, para ello os doy aquellas Armas, aquellas Herramientas, aquella Luz y aquella Potestad para que sea saliendo adelante y sacando adelante a tu Hermana Humanidad, mis pequeños benditos.

Yo te doy El Pan de Vida para que sacies el Hambre del hambriento. Te doy El Agua de Vida para que sacies la Sed del sediento. Y mira y contempla, mis pequeños benditos, te doy El Bálsamo de Sanidad para aliviar la Cuita y el Dolor, para que seas apartando el dolor de tu envoltura y por qué no, también de vuestro espíritu mis pequeños benditos y bienamados.

No dormites os lo dice vuestro Jesús, y si dormitas -mis pequeños benditos- Yo te entrego de La Luz a vuestras pupilas, para que al despertar de tu letargo no seas horrorizándote de lo que han de contemplar vuestras pupilas. Porque asimismo mira los Tiempos en los que te encuentras, en los cuales viene el falso profeta, en los cuales unos a otros sois quitando la Fe, mis pequeños benditos y bienamados, porque uno tiene fe en una cosa y el otro le dice que no es bueno, el otro confía y tiene fe en otra, y llega otro más y le dice también que no es bueno. Entonces ¿en qué has de creer, si vienes creyendo lo que te dicen los demás y vienes haciendo oídos sordos al Mandato Divino mis pequeños benditos y bienamados?

Por ello es que Yo te digo: a la Alerta, a la Alerta Humanidad entera, Congregación Bendita y Bienamada. Conduélete del dolor de Mi Madre al perder a su Unigénito Bendito; conduélete del dolor de Mi Madre, porque así mismo me tuvo entre sus brazos solo por un tiempo, y tuve que transitar por las lejanías para llevar Paz y Tranquilidad a la Humanidad entera, ¿y qué ha hecho esa Humanidad, mis pequeños benditos? arrebatar sangre inocente…

Regar de La Luz de Mi Padre que ha otorgado para vosotros, corazones de buena voluntad. Que así como llega La Penumbra, llega La Luz y todo acabará, mis pequeños benditos y bienamados. Jamás sean en temor en Mi Presencia, y aun así mismo cuando yo no esté presentes, porque La Luz la llevaréis vosotros mismos, porque Yo te la he entregado mis pequeños benditos, solamente confía en vosotros mismos -mis pequeños amados- y así mismo serás guiándote con esa Luz.

Mirad y contempla a toda La Humanidad cómo es perdiéndose en el letargo, mis pequeños benditos y bienamados, como sois desperdigados por los senderos, por los caminos, mis pequeños benditos, sin saber qué hacer, y no quiero contemplarte a ti -mis pequeños benditos y bienamados- en el desesperar, en aquel correr, en aquel mesar de los cabellos, en aquel llorar y gemir, mis pequeños benditos y bienamados. Porque así mismo, mis pequeños amados, miraréis caer a muchos, más otros serais levantándose.

Mira y contempla Humanidad entera, oh Congregación amada, cómo sois estos Tiempos en los cuales sois derramando sangre inocente, blasfemando, odiándose los unos a los otros, y aun así temes de Los Tiempos, porque no sabes si hoy será un día frío o un día lluvioso, mis pequeños benditos, o el día en que el Astro Rey reinará; hay incertidumbre en todos y cada uno de vosotros. Mas os dice vuestro Jesús: ¿por qué temer, si alba por Alba os lo había dicho, que vendrían cambios y tus pupilas lo contemplarían, mis pequeños benditos y bienamados? y ahora te preocupas, en lugar de ocuparte -mis pequeños benditos-.

Ve y contempla mis hijos benditos, que asimismo os he dicho que sean en Preparación, porque hoy puedes estar en tu letargo y mañana, al abrir el alba, puedes sorprenderte y horrorizarte de lo que puedan contemplar tus pupilas y NO ES esa Mi Voluntad, mis pequeños benditos. Con ello os te digo: en Preparación quiero contemplarte, para que seas Fuerte como El Roble, para que no seas doblegándote, porque tú eres el que llevarás adelante a todo el Pueblo de Israel, porque ellos habrán de seguirte, porque tú tienes La Potestad, y no quiero que “horrorices y decaigas”, y no sepas “qué hacer”, y empieces a correr, a gemir y a llorar cuando NO ES esa Mi Voluntad, Congregación Bendita y Bienamada, porque te quiero Fuerte. Porque así mismo, al despertar de tu “letargo” y “horrorizarte” de lo que has de contemplar, te olvidarás de Mí y querrás hacerlo “lo mismo” que harán tus hermanos: correr sin hallar hacia dónde, querrás correr y llorar, y NO ES esa Mi Voluntad, porque quiero que sostengas al Ejército que traerás detrás de ti, que les enseñes Mi Parábola Bendita, y que les enseñes a ser fuertes para poder salir adelante, mis pequeños benditos y bienamados.

Oh Pedro bendito, ¿qué puedo esperar de ti? 

Bendito y alabado seas varón. Que bien has dicho para cada uno de vosotros, para que sean redimidos, para que sean limpiados y desmanchados de todos y cada uno de vuestros pecados, para que sean pidiendo El Perdón, pero no cometiéndolo más mis pequeños benditos. Toma y lleva varón amado La Luz y La Gracia, La Fuerza y La Fortaleza, La Sabiduría y El Entendimiento, Yo os los entrego para ti y para los tuyos. Levanta vuestra calza varón bendito, y vais preparándote conforme Yo vaya a indicar, varón bendito.

Benditos y alabados sean, mis pequeños amados. Mas todo cuanto piden vuestros vástagos, no os deis “a manos llenas” y no porque no se lo merezcan -mis pequeños benditos-, sino porque no los estás preparando para lo que ha de venir. Enséñales a ganarse el sustento, enséñales a cuidar lo que poseen, a amar lo que tienen -mis pequeños benditos- no a desear lo que no tienen, no a ser egoístas, no a ser vanidosos, no anhelen lo que otros poseen y no han de tener -mis pequeños benditos- “a manos llenas” de lo material: llénense de lo espiritual, mis pequeños benditos. Aprendan a amarse a sí mismos, para que puedan amar a los demás, pues lo dice vuestro Jesús: Ama a tus semejante y hermano, aunque no lo conozcas, aunque nunca le hayas visto, no juzgues sin conocerle, no juzgues sin saber lo que lleva por dentro, lo que ha caminado, lo que ha sufrido, lo que ha padecido, porque solamente juzgas “la apariencia” más nunca has visto por dentro cómo se encuentra, mis pequeños benditos. Analiza, analiza cada una de mis plegarias varones y doncellas, mancebas benditas y bienamadas.

Oh mi pequeño, que te esperaba en alba atrás, sin temor alguno acércate a Mí, pequeño bendito, que muy lastimado has sido mi pequeño bendito. Mas no temas jamás, que tu corazón es bondados y lleno de Luz. Cuando naciste, mi pequeño bendito y bienamado, os dije a tus progenitores que serías un Siervo más de tu Jesús amado, y que por medio de ti estaría comunicándome, pequeño varón. Más tiempo al Tiempo mi pequeño, por ello es que llevas La Luz y todo cuanto mandéis que sea para ti, lo has recogido mi pequeño. Pero Yo te lo aparto en estos instantes: toda penumbra, toda oscuridad, toda tiniebla, aléjese de este pequeño varón, llevando La Luz, La Fuerza y La Fortaleza, La Paz y Tranquilidad… aléjate de la oscuridad, varón bendito, aléjate de la penumbra, aléjate de la escoria… sé en Paz y en Tranquilidad, y lleva Mi Paz y Mi Amor. Siempre estaréis, varón bendito y bienamado, viendo por el Bien y Bien entregarás a toda tu semejante y hermano. Momento será en el cual puedas contemplar Mis Maravillas, más no temas porque también podrás contemplar lo malo, corazón bendito. Más así mismo te enseñaré a transitar por El Sendero de Luz para que no seas perdiendo y no seas perdiéndose en El Camino. Toma y lleva, pequeño bendito, que Mi Luz y Mi Fuerza guiará tus calzas y enceñiréis en La Preparación, pequeño bendito, para que puedas distinguir entre lo bueno y lo malo, y puedas contemplar aquellos que se acercan a ti, para ver cuáles sois sus intereses para contigo, pequeño varón, y para que puedas rechazar a aquel que solo traiga penumbra para ti, y aquel que te guiará La Luz. Toma y lleva, varón bendito, y sigue a tu Maestro.

Benditos sean, mis pequeños amados. Mas asi mismo, pequeño varón, te debo pedir que vais a postrar un banquillo, y cada uno de vosotros estará descubriendo su calza izquierda y pasaréis porque os lavaré de vuestra calza, mis pequeños benditos, como lo hice en Tiempos atrás con mis pequeños discípulos. Así mismo, hoy esto es Señal de Sumisión de Obediencia y de Humildad: nadie es más que nadie, y nadie es menos que nadie, mis pequeños benditos y bien amados.

En Preparación sean mis pequeños amados, porque Yo seré aquel que ha de apartar todo lo que has transitado, en estos instantes arrancaré todo aquella Oscuridad por la cual has caminado, mis pequeños benditos y bien amados. Indicadme tú, varón bendito y bienamado. Más acercarme de tus aguas y de tu fuente, y de lo que he de usar para esto mismo. Bendito y alabado sois. Aguas Cristalinas que traídas sois del Río Jordán y preparadas como Bálsamo de Sanidad: aquel que bebiere de Ellas, Sano y Salvo será porque esta es Mi Divina y Santa Voluntad. Postrad un poco de estas Aguas, a las aguas que he de usar de tu recipiente. Luz y más Luz y Gracia Divina, Fuerza, Fortaleza, Paz y Tranquilidad, y arrancando he de ser lo que no te pertenece ya sea por dentro y por fuera; limpiadas y desmanchadas han de ser desde tu crisma y hasta tu calzas…

Tanto han puesto con tus calzas mi pequeño amado, mas no te preocupes que Yo lo arranco, con El Índice te desmacho, más limpio y puro quedarás mi pequeño varón. Hecho ha sido. Corresponde pequeña bendita y bienamada, que La Luz y La Gracia sea en mis pequeños, Luz y retirado ha de ser lo que no te corresponde y no temas, corazón bendito y bienamado. Hecho  ha sido. Bendito y alabado seas corazón amado, que Yo aparto todo cuanto tienes, La Luz y La Gracia será contigo en todo momento y en todo instante, hecho ha sido. Bendito sois y desmanchados, no temas jamás y Yo apartareis todo lo que no te pertenece. Más hecho ha sido. No temas jamás benditos, por las Aguas que han de desmanchar a su materias, mis pequeños bendidos. Y así como se desmancha la calza, se desmanchará hasta tu crisma corazones benditos. Han de ser en sumisión y ser en obediencia, corazones benditos y no temeréis, porque Yo te he dejado aquí todo cuanto corresponde y retirado lo que no pertenece.

En obediencia corazones y jamás temas de La Luz que hoy reciben, porque esto limpiará su camino, mis pequeñas juventudes benditas y amadas, que La Luz y La Gracia, La Fuerza y La Fortaleza sea con vosotros. No temas jamás, mis pequeños benditos y bien amados. Estoy con vosotros mis pequeños benditos, aparto todo lo que no os pertenece y no os corresponde desde su crisma y hasta su calza, corazones amadas. Veo oscuridad, pero Yo la desmantelo en estos instantes, en estos momentos, y jamás temas -mi pequeño bendito- que así La Luz te llegara desde tu crisma y hasta su calza, y a todos a quienes tú desees en estos minutos y en estos instantes toda esta penumbra se acabará, varón bendito, no permitas que se alce más corazón amado, porque Yo he apartado todo mis benditos y bienamados. Sea cumplida Mi Voluntad en todo momento, que Yo derramo La Luz, La Gracia, La Fuerza y Fortaleza, pequeños benditos y bienamados. No temas corazón, mis pequeños amados, no es más el uno ni el otro, mis pequeños amados. 

Jamás teman de esto que he postrado, corazones benditos, no es más que simple agua para su pupila, mis pequeños benditos, pero para Mí, mis pequeños, con esto estoy limpiando todos y cada uno de vuestros pecados, estoy limpiando su Sendero, estoy limpiando su Hogar, estoy limpiando -mis pequeños benditos- todo su ser. Van limpios, van puros, porque sois esas ovejas que se acercaron al Río Jordán para ser limpiadas y desmanchadas, y apartado todo cuanto no os pertenece. Hoy sois esa Luz radiante, mis pequeños benditos, sois como esos Faros Luminosos que iréis en transitar iluminando a todo aquel ser que sea acercándose a vosotros, mis pequeños benditos y bienamados. Para vosotros dicen, recibí simplemente el agua, mas Yo Os digo mis pequeños: han recibido La Vida, mis pequeños amados, no desperdicies esto que has recibido, mis pequeños, y no permitas que sea opacándose mis pequeños amados, porque es La Luz que te he entregado, para que seas saliendo adelante en tu andar, mis pequeños benditos del Pueblo de Israel. Y siéntanse privilegiados, mis pequeños, que he de compartir El Pan con vosotros, El Pan que es Mi Cuerpo, mis pequeños amados; hemos de compartir El Vino, que es Mi Sangre, mis pequeños benditos, y siéntanse Privilegiados y llenos de Gozo, mis pequeños benditos y bienamados. 

Acercarme de tu fuente corazón bendito, que habéis recibido en vuestra calza, pues voy a entregar a La Humanidad entera. Primeramente he de derramar este Rocío a La Escala, Simbolo de La Hermandad Espiritual… sea derramado este Rocío a vuestros hogares, y a quienes habéis dejado en ellos. Cúmplase así Mi Voluntad en todo momento y en todo instante varón bendito.

Oh mis pequeños amados, os he entregado a Manos Llenas en alba bendita llena de Gracia, cuando ustedes preparándose estaban para clavarme en la cruz, mis pequeños benditos. Vine para darles Paz, para darles Amor, para darles El Sano y El Buen Consejo, y ustedes mis pequeños benditos, no creyeron en mí, dudaron mis pequeños amados.

En estas albas, en este Tercer tiempo, vengo en Espíritu y en Verdad, y aún sigues adorando estatuillas en las que no me encuentro, sigues adorando sinagogas que son llenas de penumbras, sigues creyendo en el falso profeta cuando heme aquí en Espíritu y en Verdad. 

Ama a tu semejante y hermano, ámate a ti mismo, ve lleno de Luz y de Gracia como te he dejado en estos instantes, mis pequeños. No seas en temor, porque Mi luz jamás se apartará de vosotros.

Yo te pregunto: ¿habéis quedado conformes? Benditos sean, que por vuestra conformidad Yo entrego a Manos Llenas, mis pequeños benditos: tomad y llevad del Pan Sin Levaduras, del Jergón, y de la Miel, de la Uva, tomad y llevad mis hijos benditos, de Las Llavecitas del Trabajo, Tomar y Llevad de estas Monedillas que multiplicadas han de ser en lo material, mis pequeños benditos.

Jamás duden de su Luz, jamás deben de dudar de Mi Luz, que Yo en multiplicaciones estaré compartiendo El Pan con vosotros y multiplicándolo he de ser en su mesar, y jamás tengan duda alguna -mis pequeños benditos- y comuníquense conmigo de corazón a corazón, que Yo estaré en todo momento y en todo instante.

Tomen de Mi Bendición, mis pequeños benditos, porque no les digo el “adios” sino hasta pronto, que estaré de retorno y estaré unos instantes más para compartir con vosotros en vuestro mesar. Yo les doy de Mi Bendición que Sois El Padre, que Sois El Hijo y que Sois La Luz Bendita del Espíritu Santo, mis pequeños amados.

Mi Paz sea con vosotros.

(Canto: “adiós oh Padre, todos nos vamos, y te dejamos el corazón…”).

 

[Nota del Administrador: Dentro de las actividades propias de La Semana Santa, La Cátedra de hoy día miércoles 1 de abril significa la apertura de momentos importantes para la oración, reflexión y comunión con los pasajes que componen La Pasión del Jueves Santo, la Crucifixión del Hijo y el Pésame a La Virgen María Dolorosa recordados en Viernes Santo, y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo en la noche del Sábado de Gloria.


En conmemoración al Segundo Tiempo, al cierre de la reunión por esta Cátedra, es menester dejar abierta la oración inaugural, misma que permanece activa hasta su cierre realizado al término de La Cátedra del Domingo de Pascua de Resurección. La Paz de Nuestro Señor permanezca con tod@s mis herman@s.]