Catedra 1 Junio 2026

Catedra Espiritualismo Trinitario Mariano

Cátedra de Comunicación Espiritual Divina de Nuestro Señor Jesucristo, El Divino Maestro

Canalizado por: Hermana Concepción

Gloria a Dios en Las Alturas y Paz en La Tierra a Los Hombres de buena voluntad. Gloria a Dios en Las Alturas y Paz en La Tierra a Los Hombres de buena voluntad. Gloria a Dios en Las Alturas y desciende Mi Espíritu Limpio y Puro de La Escala de Perfección hacia La de Jacob, y de ahí a vuestro propio entendimiento humano.

Bienvenidos sean los que vienen por primera, por segunda y por tercera vez, y los que aposentados sois ya en este Bendito Redil Sacrosanto. Pasad y tomad de vuestro banquillo, Humanidad entera, Congregación amada, que he venido en esta Bendita alba llena de Gracia a recibir a todos por igual, sin distinción alguna de Raza, de Credo, de Color… porque todos sois mis hijos, y a todos Os amo por igual.

Benditos y alabados sean mis hijos amados, que presentándome Sois en esta Bendita Alba llena de Gracia: alba primicia del mes de junio del Año del Hombre 2026, en el cual Mi Aposento es en Espíritu y en Verdad en esta Bendita Casa de Oración, para venir a recibir a mis hijos con Culpa y sin ella. Los que llevan la Culpa en sí, os estaré apartándola de grande manera. Y aquellos que no la llevan, benditos y alabados sean, porque un paso adelante más seréis, mis hijos benditos y bienamados.

Bienaventurados los que sois acercándose a primera hora a recibir las Grandezas y Maravillas de tu Jesús Amado. Bienaventurados sean aquellos que presurosos sois a escuchar El Mandato Divino. Y Bienaventurados sois aquellos que han de retener su calza, porque así mismo el materialismo reinó ante todo.

Benditos y alabadoa sean mis pequeños amados. Porque así mismo vengo a contemplar a los unos y a los otros, con Culpa y sin ella, con Fuerza y Fortaleza, con Dulzura y con Amor, con Tristezas, mis pequeños benditos.

Mas no temas, os dice vuestro Jesús, que pronto apagaré todo cuanto no es bien visto ante Mi Pupila. Apartaré todo cuanto no es bien visto en tu bendita envoltura. Apartando, desde raíz, la mala hierba he de ser, porque así mismo, ¡oh Humanidad entera!, estaréis en el letargo, mas no por Mi Voluntad, mas no por la tuya propia, sino por estos “climas” que con gran furia vienen desatados.

Contempla El Astro Rey, mis pequeños benditos y bienamados, que aún no es cual furia desatada en el Haz Terrenal, y vosotros ya sois temiendo de este calor, ya sois yendo al camastro, ya sois yendo y acudiendo a aquel nosocomio, mis pequeños benditos y bienamados. Y así mismo, pequeños benditos y bienamados, escaseándose, ha de ser aquellas aguas cristalinas qué has de llevar a tus labios, mis pequeños benditos y bienamados. 

¿Más vosotros qué hacéis, mis pequeños benditos? Derramar y derrochar todo cuanto es bien puesto ante tu pupila bendita, mis pequeños amados, y tirando y derrochando todo cuanto posees, porque crees que vendrá “algo nuevo” para vosotros.

Más en verdad os digo, que sí, mis hijos benditos y bienamados, algo nuevo vendrá, pero aún no es el momento y no es el instante, mis pequeños benditos. Aún contemplaré tus calzas abrogadas del dolor mis pequeños benditos, porque transitarás sin descanso alguno -mis pequeños amados-, para encontrar y para buscar aquel panecillo que has de llevarte a la boca. Aquellas “llavecitas del trabajo”, porque todo nulo será, mis pequeños benditos y bienamados.

Mientras tanto vosotros, os he pedido que sean en Plegaria, que sean en Oración, y sellados han sido vuestros labios, mis pequeños benditos. Sellados son vuestros pensamientos, más así mismo vengo contemplando tu mal palabrerío -mis pequeños benditos-, cuando más he dicho que selles de tus labios. Más vienen blasfemando y vienen pronunciando aquella parábola pecaminosa, aquella palabra que no es bien escuchada por Mi Auricular, mis pequeños benditos, porque vienes juzgando, malmirando y criticando a tu semejante y hermano mis pequeños amados, cuando no es ésa Mi Bendita Voluntad.

Has venido al Haz Terrenal no solo para transitar, mis pequeños benditos, no sólo para acumular materialismo, no sólo para acumular malos mirajes y mal palabreríos, mis pequeños benditos y bien amados. Has venido a transitar del Haz Terrenal, mis pequeños benditos, para transitar en un Mundo efímero, mis pequeños amados, mas esa no es Mi Voluntad mis pequeños. Debes de aprender a lo que has de venir al Haz Terrenal, a entregar y a derrochar Amor, mis pequeños benditos, aprender a escuchar a tu semejante y hermano, y a traerles palabras de Aliento, de Paz y de Tranquilidad ¡oh Congregación Bendita!.

¿Por qué vosotros solo sois en este Haz Terrenal para venir a recibir a manos llenas, mas no eres capaz de entregar, mis pequeños benditos?, solamente quieres que se te dé El Sano y El Buen Consejo, quieres escuchar mis pequeños benditos, lo que has de hacer en cada paso que das mis pequeños amados, cuando es Mi Voluntad que tú ya no eres para estar esperando y aguardando… tú ya eres para transitar en las callejuelas y entregar mi Parábola bendita, entregar la Sanidad con tus palmos, mis pequeños benditos, pero solamente todos y cada uno de aquellos que lleváis La Marca mis pequeños benditos.

¿Por qué aún no tienes vuestra marca? porque aún te falta camino para transitar, porque aún no ha sabido ser humilde, porque no ha sabido ser sumiso, porque no has sabido ser obediente mis pequeños benditos. ¿Con qué Potestad quieres sacar de Mi Casa aquel de Sata*, mis pequeños benditos. ¿Con qué Potestad quieres darle la espalda a Judas, mis pequeños benditos? Ve y contempla que Yo estuve tanto tiempo con Judas, y siempre lo acepté; jamás lo rechacé y acepté hasta en el último instante en que me fue entregando, mis pequeños benditos y bienamados. Cómo Satá* acude al Llamado en cuanto es escuchando Mi Parábola Bendita,  es esperando y aguardando, y más sumiso y obediente que vosotros mismos, mis pequeños benditos, porque es capaz de esperar y aguardar. Más vosotros no, porque quieren acabarse el Mundo de una bocanada, porque quieren pisar al prójimo, mis pequeños benditos, cuando no es esa Mi Voluntad.

¿Qué puedo esperar de cada uno de vosotros, mis pequeños benditos, si no sois capaces de comprenderse, de entenderse y de dialogar? Porque lo primero que quieres hacer, mis pequeños, es acabar con cada uno del que se te postre enfrente, mis pequeños benditos, y es algo que Yo no he venido a enseñarte.

Yo te he venido a enseñar a entregar Amor, a entregar Paz, a entregar Caridad, mis pequeños benditos, no a estar blasfemando el uno del otro, no estar juzgando y malmirando y criticando a tu semejante y hermanos. Si eso hacen los otros qué me conocen, que saben que estoy aquí alba por alba, ¿qué puedo esperar de la de La Humanidad entera, mis pequeños benditos y bienamados? No seas queriendo actuar, cuando aún mis pequeños benditos, estás en el aprendizaje; no quieras “correr” cuando apenas empiezas a “andar”; no quieras ya “sanar” al mundo entero cuando no te puedes sanar ni a ti mismo, mis pequeños benditos. No quieras dar El Consejo a todo aquel que se te acerca, cuando no eres capaz de llevarlo a cabo mis pequeños benditos. Todo se transita y todo se realiza con el ejemplo mis pequeños amados, no de “dientes para afuera” mis pequeños benditos. Espero entiendas cada una de Mis Parábolas amadas, oh mis amados.

¡Oh Pedro Bendito y Amado! ¿Qué puedo esperar de Ti?

Bendito y alabado seas varón. Así mismo lo contemplo en todo momento, y en todo instante, acercándose a todos y cada uno de vosotros. Mas vosotros debéis de ser en Fortaleza, esa Fortaleza que Yo vengo trayendo para vosotros: tómense de Ella para no flaquear, para no decaer en aquella tentación que Él viene a postrar frente a vosotros, porque Él está haciendo su labor. Más Yo Os pregunto ¿vosotros estáis haciendo la vuestra?, porque vosotros estáis en el letargo, mis pequeños benditos y bienamados.

Te he dado La Potestad, y te has quedado sentado sin hacer nada, mis pequeños benditos. ¿Por qué sois cayendo en enfermedades?, ¿por qué sois cayendo en tentaciones?, ¿por qué no te vas fortaleciendo con Mi Luz, con Mi Parábola, con Mi Fuerza y Fortaleza? Porque vienes debilitando tu espíritu, y al debilitar tu espíritu, debilitas tu envoltura, mis pequeños benditos.

Toma y lleva varón: La Fuerza y La Fortaleza Yo te entrego para salir adelante, y no caer en tentación. Pero labora y labra tu tierra -varón bendito- antes de labrar “la de los demás”. Toma y lleva, pequeño amado, y guíate por Mi Luz, para que no seas en “el tropiezo” bendito varón; porque así mismo presente estará siempre aquella “oscuridad”, mas depende de vosotros si llevan La Luz encendida, o la apagan, mis pequeños.

Levanta vuestra calza y sigue a tu Maestro.

No teman jamás de la Penumbra, mis pequeños. Contemplen La Luz que Yo les postro. Contemplen El Faro Luminoso que les da Elías en sus palmos; no lo dejen apagar, porque el día que se apague por completo, no encontrarán el sendero, y perdidos y desperdigados serán por las callejuelas, ¡oh mis hijos benditos y bienamados! Levanten vuestra calza y sigan a su Maestro.

En Sumisión y en Obediencia, y en Humildad: No quieran jamás ser “uno más que el otro”. No quieran ser y hacerse creer que “saben más” que los demás, porque Yo vengo contemplando cómo van en cada sendero mis pequeños benditos; y “trompican y tropiezan” con sus propios pies, mis pequeños benditos, porque aún no saben dar de sus primeros pasos; quieren salir “corriendo” mis pequeños benditos, cuando toda portezuela “está cerrada”; quieren dar los primeros pasos, y aún no traen el calzado adecuado, mis pequeños  benditos; quieren dar El Sano y El Buen Consejo, y aún tienen sellados vuestros labios, mis pequeños benditos; quieren hacer y deshacer cuando no sabes hacer ni para ti mismo, mis pequeños benditos.

Yo los contemplo aún con esos “brazos cruzados”, mis pequeños benditos. Atados de sus palmos “sin saber qué hacer”, porque abren vuestros labios sólo por abrirlos, no porque en realidad -mis pequeños benditos- traigan aquel pedimento justo para toda tu Hermana Humanidad ni para vosotros mismos, porque no has sabido aprender a orar, mis pequeños benditos.

¿Por qué quieres orar con un libro en mano, mis pequeños amados?, cuando no es esa Mi Voluntad. Abre vuestro corazón de par en par, y saca todo lo que traes dentro de él: entrégamelo mis pequeños benditos, que Yo ayudaré a que seas saliendo adelante… no haré añicos todo lo que guardas en tu corazón, sino al contrario, lo agrandaré de grande manera -mis pequeños benditos- que no sea cabiendo en tu corazón, porque el palpitar estará presente -mis pequeños benditos- y tú podrás entregarlo a tu semejante y a tu hermano, mis pequeños amados, y en un solo seréis mis pequeños benditos, para que no haya discordia entre vosotros, no haya vanidades, no haya egoísmos -mis pequeños benditos y bienamados-.

Oh Pedro bendito y amado, acercarme de tus Aguas por Caridad. Bendito y alabado seas. 

Aguas cristalinas, que traídas sois del  Río Jordán, limpiadas y desmanchadas han de ser y convertidas en Bálsamo de Sanidad: aquel que tomaré de Ellas, Sano y Salvo será porque esa es Mi Voluntad. Una Gota de Mi Preciosa Sangre derramo en ella. Hacedme presente vuestro botón. Bendito y alabado seáis.

He de entregar este Rocío, primeramente a vuestra Escala Símbolo de la Hermandad Espiritual. Sea este Rocío derramado para La Humanidad entera, a caminantes y caminos…Sea este Rocío derramado a vuestros hogares y a quienes habéis dejado en ellos. Hecho ha sido bendito varón. Levanta vuestra calza y sigue al Maestro.

Benditos  y alabados sois, mis pequeños. Mas así mismo, os dice vuestro Jesús, que más Preparación os hace falta a todos y cada uno de vosotros, porque sois decayendo La Casa de Oración, y no solamente ésta sino otras que he venido contemplando, que van en decadencia por la falta de Preparación de todos y cada uno de vosotros.

¿Cómo podréis salir adelante, y cómo sostendrás al Mundo entero, si no eres en La Preparación, mis pequeños benditos? Aún te falta mucho por delante, mis pequeños benditos. Aún estás en el transitar, y tú quieres correr a paso agigantado mis pequeños benditos. No eres apto aún de recibir a grande manera, porque no te has preparado mis pequeños benditos.

No te pido mucho tiempo, mis pequeños amados, sólo unos instantes en el cual mis pequeños benditos, estarás en La Preparación. Abre tu corazón de par en par, abre tu mentecilla y no te cierres mis pequeños benditos, al aprendizaje. Deja atrás tu mundo material, corazones de buena voluntad, por un instante.

Olvídate de todo lo que pasa a tu alrededor, y acércate a La Luz mis pequeños. No seas caminando “en retroceso” como aquellos cangrejillos, mis pequeños benditos, sino ve firme y hacia adelante, con paso corto y lento, pero firme mis pequeños benditos. Porque no veo avance en ninguno de vosotros, mis pequeños; porque sois en el dormitar, mis pequeños. Porque no eres apartando esa “pereza”, o porque sois primeramente dándole prioridad a lo material, mis pequeños benditos, cuando no es esa Mi Voluntad.

Así mismo, caso omiso haces de Mis Palabras, mis pequeños benditos, y así mismo las estaré repitiendo alba por alba a mis pequeños, hasta que seas en Sumisión y en Obediencia, mis pequeños.

Yo te pregunto: ¿habéis quedado conforme? Bendito seas; que por vuestra conformidad Yo entrego a Manos Llenas: tomen y lleven El Pan Sin Levadura, del Jergón, de La Miel, de la Uva. Tomen y lleven las Llavecitas del Trabajo que no hará falta nada en vuestro hogar. Tomen y lleven, mis pequeños benditos, de estas Monedillas que multiplicadas sois en lo material, siete veces siete mis pequeños benditos, y nada faltará en vuestro hogar -mis pequeños amados- porque no es esa Mi Voluntad.

Yo les entrego, mis pequeños benditos, de Mi Bendición: En El Nombre que Sois El Padre, en El Nombre que Sois El Hijo y en El Nombre que Sois La Luz Bendita del Espíritu Santo.

No sean en decadencia, sino adelante y en avance, mis pequeños.

Mi Paz Sea con vosotros.

[Canto: “Adios oh Padre, todos nos vamos…”]

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